La ministra de Defensa anuncia un plan con 15 nuevos programas militares para asegurar el gasto del 2 % del PIB en defensa, a pesar de no contar con presupuestos aprobados.
MADRID (EFE). — La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha asegurado que España acudirá a la próxima Cumbre de la OTAN en Ankara «con la cabeza bien alta». En una entrevista concedida al diario El País y recogida por la agencia EFE, Robles ha plantado cara a las recientes críticas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmando de manera tajante que los mandos militares de la Alianza Atlántica son plenamente conscientes del compromiso y el cumplimiento del país.
«España está cumpliendo con los objetivos de capacidades que se le han pedido», ha defendido la ministra. Para respaldar esta afirmación, ha anunciado que en las próximas semanas elevará al Consejo de Ministros un plan dotado con 15 nuevos programas militares. El objetivo de esta iniciativa es blindar el compromiso presupuestario y garantizar que el gasto en defensa alcance de nuevo el 2 % del PIB este año, sorteando así la falta de unos presupuestos generales aprobados.
Respuesta a los ataques de Donald Trump
Al ser interrogada por las declaraciones de Trump, quien ha vuelto a calificar a España como un «desastre» en su rol de aliado, Robles se ha mostrado firme y ha desestimado las acusaciones tachándolas de infundadas.
«Todos los países de la Alianza Atlántica saben que eso no es cierto. Saben que, si a España se le pide participar en cualquier misión, estamos siempre dispuestos».
La titular de Defensa ha recordado que España ocupa el séptimo lugar dentro de la OTAN en cuanto al cumplimiento de sus objetivos de capacidades, calificando las críticas del mandatario estadounidense y del secretario general de la organización como meramente «abstractas».
Respeto a la justicia en el ‘caso Mercedes González’
Durante la entrevista —realizada apenas 24 horas antes de que el juez Pedraz imputara a la directora de la Guardia Civil, Mercedes González—, Robles también fue cuestionada sobre si mantenía la confianza en la responsable de la institución armada.
La ministra ha querido marcar distancias competenciales al recordar que la dirección de la Benemérita depende del Ministerio del Interior y no de su cartera. No obstante, haciendo valer su trayectoria en la magistratura, ha pedido cautela: «Por deformación profesional, he sido más de 30 años juez. Creo que, cuando hay un procedimiento judicial, tenemos que dejar que la justicia trabaje con sus tiempos y sus garantías. Respeto la presunción de inocencia de la directora de la Guardia Civil, como la de cualquier ciudadano», concluyó.
















