BARCELONA. — El vuelco electoral de las elecciones generales de 2004 en España no solo reconfiguró el mapa político del país, sino que también dejó una profunda huella en la demografía. Un reciente estudio, en el que participan la Universidad Pompeu Fabra (UPF) y la Universitat de Barcelona (UB), ha revelado que la victoria del PSOE provocó una caída inmediata en el número de matrimonios y embarazos en aquellos municipios donde el Partido Popular (PP) contaba con mayor apoyo electoral.
La investigación, publicada en la prestigiosa revista académica Journal of Population Economics, analiza el impacto demográfico que tuvo aquel cambio abrupto de gobierno (cuando el PSOE relevó al PP de forma contraria a lo que vaticinaban las encuestas días antes del 11M). Los autores concluyen que el choque político alteró drásticamente las expectativas económicas de los ciudadanos, influyendo de forma directa en sus decisiones de fecundidad y vida en pareja.
El trabajo ha sido desarrollado por los economistas Llibertat González (UPF), Luis Guirola (UB) y Blanca Zapater (Cámara de Comercio de Barcelona), según ha informado este miércoles la UPF en un comunicado.
El factor psicológico: optimismo y pesimismo económico
Los resultados del informe sugieren que los cambios políticos inesperados operan como «choques de confianza». La ciudadanía tiende a mostrarse mucho más optimista de cara al futuro financiero y laboral cuando el partido de su confianza llega al poder, y viceversa.
En el caso de 2004, el relevo en la Moncloa generó un «deterioro agudo y persistente» de las expectativas económicas entre los simpatizantes populares durante los dos meses posteriores a los comicios. Este clima de incertidumbre percibida se tradujo rápidamente en datos estadísticos tangibles en las zonas de voto mayoritario al PP:
- Descenso de la natalidad: Se registró una disminución inmediata de 0,14 embarazos mensuales por cada mil mujeres en los municipios con mayor arraigo popular.
- Repunte de abortos: El estudio detectó un incremento rápido pero transitorio en la tasa de interrupciones voluntarias del embarazo, con un aumento de casi 0,05 puntos por cada mil mujeres durante el mes siguiente a las elecciones.
- Menos bodas: La tasa general de nupcialidad también se vio afectada, registrando una reducción de 0,05 matrimonios menos por cada mil mujeres.
«Los choques políticos que afectan a las expectativas económicas pueden tener efectos sociales mucho más amplios de lo que se creía», señalan las conclusiones de la investigación.
Este estudio pone de manifiesto cómo la alta política y la percepción de la economía no solo mueven los mercados, sino que son capaces de adentrarse en la esfera más íntima de los hogares, postergando o cancelando decisiones vitales como casarse o tener un hijo.

















