MADRID – Momentos de absoluto terror se han vivido a bordo del vuelo FR1879 de la compañía Ryanair, que cubría la ruta entre Tesalónica (Grecia) y Memmingen (Alemania). La aeronave, un Boeing 737-8AS, se vio obligada a realizar un aterrizaje de emergencia y regresar a su punto de partida después de que una de las ventanillas de la cabina saltara por los aires en pleno vuelo, provocando la descompresión de la cabina y la succión parcial de un pasajero hacia el exterior.
Según las primeras informaciones publicadas por medios de comunicación griegos, las investigaciones preliminares apuntan a que la ventanilla se fracturó tras recibir el impacto de una pieza metálica desprendida, presuntamente, de uno de los motores del propio avión.
Salvado por su esposa en el último instante
A causa de la repentina diferencia de presión, un pasajero de 61 años y nacionalidad serbia fue arrastrado por la fuerza del aire, llegando a quedar con la cabeza y los hombros fuera del fuselaje durante unos agónicos instantes.
Michalis Giannakos, presidente de la Federación Panhelénica de Empleados de Hospitales Públicos (POEDIN), ha confirmado a los medios que la rápida e heroica reacción de la esposa del afectado, quien logró sujetarle firmemente con fuerza dentro de la cabina, evitó que el hombre saliera despedido al vacío, previniendo lo que habría sido una tragedia segura.
Traslado hospitalario y reubicación del pasaje
Tras declarar la emergencia en el espacio aéreo, los pilotos lograron estabilizar el aparato y tomar tierra de forma segura en el Aeropuerto Internacional de Tesalónica. Una vez en la pista, los servicios médicos de emergencia evacuaron de inmediato al pasajero herido al hospital AHEPA de la localidad helena.
En el centro médico se le ha realizado una tomografía computarizada para descartar posibles fracturas internas o lesiones cerebrales. El parte médico detalla que el hombre, más allá del severo traumatismo psicológico, presenta principalmente quemaduras por fricción provocadas por la brutal velocidad del viento a gran altura. Por fortuna, el resto de los pasajeros y los miembros de la tripulación resultaron ilesos.
Para mitigar las consecuencias del incidente y reducir el impacto del retraso, la aerolínea de bajo coste irlandesa movilizó con rapidez una aeronave de sustitución para recolocar a los viajeros. El nuevo vuelo de reemplazo completó el trayecto programado, despegando finalmente de Grecia rumbo a Alemania a las 9:35 horas de la mañana. Las autoridades de aviación civil ya han abierto una investigación formal para esclarecer el fallo técnico del motor.














