Mónica García se niega a «empezar de cero» la negociación laboral del personal sanitario tras el frente común autonómico que pide reconducir el conflicto con los médicos
El Ministerio de Sanidad mantendrá el rumbo de la reforma del Estatuto Marco y no reabrirá la negociación desde el inicio. Así lo ha dejado claro la ministra Mónica García tras la reunión telemática del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (SNS), rechazando de forma tajante la solicitud conjunta planteada por todas las comunidades autónomas para desatascar el conflicto laboral de la sanidad pública.
Frente común de las autonomías y amenaza de huelga
Durante el encuentro, las consejerías de Sanidad trasladaron una postura común —expuesta por la consejera canaria Esther Monzón— en la que solicitaban retirar el borrador actual para construir un nuevo texto bajo una metodología participativa y de consenso. Se trata de la tercera posición unánime que adoptan las comunidades en el último mes y medio frente al Ministerio.
La contestación de los facultativos a la norma actual ha desencadenado ya una treintena de jornadas de huelga en todo el país. Los seis sindicatos médicos exigen un estatuto propio e independiente que contemple las especificidades de su profesión y han advertido de que prolongarán las paros durante el otoño si el Gobierno no retira el documento.
Mónica García: «No voy a romper el acuerdo ni a traicionar a los profesionales»
En la rueda de prensa posterior al pleno, Mónica García defendió el trabajo realizado en los últimos tres años y rehusó suspender el proceso:
Argumentos del Ministerio:
- Respeto a los pactos existentes: García subrayó que volver a la casilla de salida supondría «romper el acuerdo alcanzado con las organizaciones sindicales del ámbito de negociación» (SATSE, CCOO, UGT y CSIF) y saltarse el marco legal.
- Riesgo de bloqueo: Aclaró que reiniciar las conversaciones dilataría las mejoras laborales hasta dejarlas «aparcadas» en esta legislatura.
- Fin de las guardias de 24 horas: Defendió la necesidad de modificar el marco de 2003 para erradicar las jornadas de 24 horas y rechazó que las autonomías pidan retirar los artículos sobre jornada laboral: «Son como el perro del hortelano, ni quieren mejorar las condiciones ni nos dejan a nosotros».
La titular de Sanidad recalcó que el contexto económico e institucional es el adecuado para acometer la reforma debido al incremento de las transferencias a las comunidades y al aumento de las plantillas profesionales, garantizando que el texto no se quedará «en un cajón».
















