El Departamento de Estado de Estados Unidos ha expresado su respaldo a la soberanía de España sobre Ceuta y Melilla y ha rechazado cualquier interpretación que sugiera un cambio en la posición oficial de Washington sobre ambas ciudades autónomas.
El portavoz estadounidense Tommy Pigott aseguró que Estados Unidos apoya “sin ambigüedad” la integridad territorial española, al tiempo que lanzó duras críticas contra el Gobierno de Pedro Sánchez por su gestión de la reciente crisis migratoria registrada en Ceuta.
Pigott atribuyó la llegada masiva de migrantes a lo que calificó como una falta de actuación suficiente del Ejecutivo español para proteger sus fronteras, una acusación política formulada por la Administración estadounidense sobre los acontecimientos ocurridos en la ciudad.
Washington reafirma su posición sobre Ceuta y Melilla
Las declaraciones llegan después de que en España surgieran dudas sobre una posible modificación de la postura estadounidense respecto a Ceuta y Melilla.
Pigott trató de despejar esas interpretaciones afirmando que Estados Unidos respalda claramente la soberanía española sobre ambas ciudades.
La polémica había aumentado después de que un documento reciente del Congreso estadounidense utilizara una descripción de Ceuta y Melilla que las situaba en “territorio marroquí”.
El Departamento de Estado aclaró, según la información difundida, que ese documento no representa la legislación ni la política oficial de Estados Unidos.
Duras críticas al Gobierno de Pedro Sánchez
Pese al respaldo territorial a España, Pigott dirigió fuertes reproches contra el Ejecutivo español.
El portavoz sostuvo que la entrada de decenas de miles de personas en Ceuta fue consecuencia de lo que describió como una insuficiente defensa de las fronteras españolas.
“La invasión de decenas de miles de inmigrantes en Ceuta es una consecuencia directa de la negativa del Gobierno español a defender su soberanía, asegurar sus fronteras y proteger a su pueblo”, afirmó.
El término “invasión” corresponde a la caracterización empleada por el portavoz estadounidense y no constituye por sí mismo una descripción jurídica de los hechos.
EEUU pide recuperar el control de las fronteras
Pigott instó además a España a adoptar las medidas que considere necesarias para recuperar el control fronterizo y proceder a la expulsión de las personas que permanezcan irregularmente en territorio español cuando legalmente corresponda.
El portavoz señaló que Estados Unidos considera que los movimientos migratorios masivos sin control pueden afectar tanto a la seguridad española como a la europea.
En este contexto, Washington manifestó su respaldo a los esfuerzos destinados a reforzar las fronteras exteriores de Europa.
Rechaza que EEUU cuestione el control español de las ciudades
El Departamento de Estado también negó que exista una estrategia estadounidense destinada a cuestionar la soberanía española sobre Ceuta y Melilla.
Pigott aseguró que las informaciones que apuntaban en esa dirección habían sido difundidas, según su versión, por actores interesados en desviar la atención de la gestión realizada por el Gobierno español.
La declaración pretende cerrar así las dudas generadas sobre la posición de Washington ante las reclamaciones históricas de Marruecos sobre las dos ciudades autónomas.
El acercamiento entre Trump y Marruecos alimentó las dudas
La controversia había adquirido mayor dimensión debido a la relación entre la Administración de Donald Trump y Marruecos.
Las posiciones de Washington en el norte de África han sido observadas con especial atención en España ante cualquier movimiento diplomático que pudiera afectar a Ceuta o Melilla.
Sin embargo, el mensaje transmitido ahora por el Departamento de Estado busca separar esas relaciones bilaterales de la cuestión territorial.
La posición expresada por Pigott mantiene el reconocimiento estadounidense de la soberanía española sobre Ceuta y Melilla.
Un mensaje de apoyo territorial acompañado de presión política
Las declaraciones de Washington combinan así dos mensajes claramente diferenciados.
Por un lado, Estados Unidos reafirma que Ceuta y Melilla forman parte de España y rechaza cualquier interpretación distinta como posición oficial estadounidense.
Por otro, el Departamento de Estado cuestiona abiertamente la respuesta del Gobierno de Pedro Sánchez ante la reciente crisis migratoria y reclama una política fronteriza más contundente.
La intervención de Pigott introduce de este modo un nuevo elemento internacional en una crisis que continúa generando consecuencias políticas, diplomáticas y de seguridad.
















