La delegación de Israel abandonó este martes el pleno de la Asamblea General de Naciones Unidas durante el discurso del presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan. El mandatario turco dedicó buena parte de su intervención a denunciar la situación en Gaza y Cisjordania, reclamando una mayor presión internacional sobre el Gobierno israelí.
En las imágenes de la sesión se observa cómo varios miembros de la delegación israelí se levantan de sus asientos y abandonan el hemiciclo mientras Erdogan continúa su discurso. Representantes palestinos, por su parte, aplaudieron algunos de los pasajes pronunciados por el presidente turco.
Erdogan comenzó su intervención llamando a los países que aún no han reconocido el Estado palestino a reconsiderar su posición. Posteriormente, acusó a Israel de actuar con una «mentalidad genocida que nunca se sacia de matar» y afirmó que «nadie con humanidad, misericordia o conciencia puede cerrar los ojos» ante lo que ocurre en Gaza.
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El presidente turco describió Gaza como «el mayor cementerio de niños del mundo» y «el campo de concentración más inhumano y vergonzoso de nuestro tiempo», pidiendo al resto de países que ejerzan una «mayor presión sobre Israel» para poner fin a la guerra y permitir la reconstrucción del enclave. Turquía sostiene desde hace tiempo que las actuaciones israelíes en Gaza constituyen un genocidio, una acusación que Israel rechaza.
Erdogan también lamentó que el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, no haya podido participar presencialmente en la Asamblea, después de que Estados Unidos le denegara el visado para viajar a Nueva York. Abbas intervendrá ante la Asamblea por videoconferencia.
El presidente turco defendió vehementemente la creación de un Estado palestino independiente, sobre las fronteras de 1967 y con Jerusalén Este como capital, asegurando que cualquier intento de «estrangular» ese Estado terminará fracasando. Las relaciones entre Turquía e Israel se han deteriorado profundamente desde el comienzo de la guerra en Gaza.








