El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha confirmado que el pasado julio cambió de avión de manera secreta durante una escala en Turquía después de recibir instrucciones del Servicio Secreto estadounidense ante una posible amenaza contra su aeronave.
Trump aseguró este martes que se limitó a cumplir las indicaciones de los responsables de su seguridad y del Ejército durante el operativo desarrollado el 8 de julio en Ankara, después de una cumbre de la OTAN.
“Depende del Servicio Secreto. Yo solo sigo sus instrucciones”, afirmó el mandatario a bordo del Air Force One al ser preguntado por aquel episodio.
Trump: “Hago lo que me dicen”
El presidente estadounidense explicó que el Servicio Secreto consideró necesario adoptar medidas de seguridad diferentes a las habituales.
“Querían que actuara de otra manera, con otras medidas de seguridad. Querían que lo hiciera, así que tengo que hacerlo. Hago lo que me dicen”, señaló.
El episodio había permanecido fuera del conocimiento público hasta que fue revelado por medios estadounidenses.
Según esas informaciones, Trump llegó inicialmente hasta el Air Force One, pero posteriormente fue trasladado discretamente hasta otra aeronave militar.
Un traslado oculto hasta otro avión militar
Las informaciones publicadas sostienen que el presidente fue transportado de manera encubierta mediante un vehículo utilizado habitualmente para servicios de catering aeroportuario.
El objetivo era evitar que pudiera conocerse con precisión en qué aeronave abandonaría Turquía.
El operativo se habría diseñado ante informaciones de seguridad sobre una posible amenaza de ataque, que los medios estadounidenses relacionaron con Irán.
Trump no ofreció detalles concretos sobre la naturaleza de esa amenaza ni sobre la información manejada por el Servicio Secreto.
“Recibo muchas amenazas que ustedes desconocen”
Preguntado sobre los motivos que llevaron a adoptar unas medidas de seguridad tan extraordinarias, Trump respondió que recibe constantemente amenazas que no llegan a conocimiento público.
“Recibo muchas amenazas que ustedes desconocen”, afirmó.
El mandatario añadió después que, a su juicio, los presidentes con mayor relevancia política reciben más amenazas y aseguró que él se encuentra entre quienes más situaciones de este tipo afrontan.
Las declaraciones constituyen la versión ofrecida por Trump sobre el dispositivo, mientras que los detalles operativos permanecen sujetos a las informaciones difundidas por la prensa estadounidense.
Polémica por el uso del Air Force One como posible señuelo
La decisión ha generado además debate en Estados Unidos.
Una de las principales críticas se centra en el hecho de que el Air Force One continuara transportando a periodistas y personal de la Casa Blanca mientras Trump abandonaba Turquía en otro avión.
Algunas voces han cuestionado si la aeronave presidencial fue utilizada de facto como señuelo ante la eventualidad de un ataque.
Trump rechazó que eso significara necesariamente que quienes viajaban en el Air Force One estuvieran expuestos a un riesgo superior.
“El avión en el que volé corría mayor riesgo. Creo que ese sería el avión que probablemente atacarían”, aseguró.
Los periodistas cuestionan la falta de información
También representantes de los medios de comunicación han mostrado su malestar porque los periodistas que acompañaban al presidente no fueron informados en aquel momento del cambio de aeronave.
La discusión gira en torno al equilibrio entre preservar la seguridad presidencial y mantener informados a los profesionales encargados de cubrir los desplazamientos de la Casa Blanca.
Según los testimonios recogidos, durante otras operaciones extraordinarias de seguridad en administraciones anteriores se habría informado a determinados periodistas bajo condiciones de confidencialidad.
Trump mantiene su desconfianza hacia Irán
El presidente también fue preguntado sobre la posibilidad de que su avión pudiera convertirse en objetivo de un ataque con misiles.
Trump aseguró no estar preocupado y, al ser cuestionado sobre su confianza en Teherán, respondió que es “la última persona que confía en Irán”.
Washington y Teherán continúan protagonizando una etapa de elevada tensión según el contexto descrito en la información, mientras las autoridades estadounidenses mantienen importantes medidas de protección alrededor del presidente.
El episodio de Turquía demuestra hasta qué punto esas amenazas pueden modificar incluso los desplazamientos más controlados de la Presidencia estadounidense: Trump abandonó el Air Force One, fue trasladado de forma encubierta y terminó regresando a Estados Unidos en otra aeronave militar siguiendo las instrucciones de sus equipos de seguridad.


















