El Gobierno camufla la embarcación del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS) desplegada en Lanzarote para proteger las inmersiones recreativas del presidente, contraviniendo la normativa marítima.
LANZAROTE. El dispositivo de seguridad y logística desplegado para las vacaciones del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en la isla de Lanzarote ha generado controversia por el uso de los medios oficiales de la Guardia Civil. Según ha trascendido, Moncloa ha ordenado tapar tanto el nombre del cuerpo como la matrícula de la lancha semirrígida del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS) empleada para escoltar al presidente durante sus jornadas de buceo.
La ocultación de la matrícula contraviene de manera directa las normas de navegación marítima, que obligan a llevar la identificación pintada o fijada de forma permanente «a la máxima altura posible de la línea de flotación». El camuflaje de la nave y de sus insignias oficiales parece responder al objetivo de dotar de mayor privacidad a la actividad recreativa del jefe del Ejecutivo.
Inmersiones en Lanzarote y afección a los recursos de los GEAS
Para estas salidas al mar, el operativo presidencial ha requerido retirar una de las tres únicas embarcaciones de que dispone el GEAS en Las Palmas, junto a la asignación de varios buzos del instituto armado. Los agentes se encargan de la seguridad completa de Sánchez: inspeccionan la zona, preparan el equipamiento técnico y realizan la inmersión junto al presidente y su instructor. La nave militar navega a cierta distancia escoltando a una segunda barca alquilada a un centro de buceo local.
Desde la asociación profesional Jucil recuerdan que este tipo de despliegues acentúa la falta habitual de medios que padece la Benemérita, condicionada por más de 17.000 plazas vacantes en toda España.
Las inmersiones del presidente se mantuvieron incluso este mismo lunes, coincidiendo en el tiempo con la reunión de urgencia entre el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas (PP), y el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, centrada en buscar soluciones a la severa crisis migratoria tras la entrada masiva del pasado 30 de julio.
Blindaje por tierra y mar en La Mareta
El dispositivo estival en torno a la Residencia Real de La Mareta abarca también un amplio despliegue en superficie:
- Efectivos desplegados: Cerca de 40 agentes del Grupo de Reserva y Seguridad (GRS) de la Guardia Civil y escoltas trasladados desde Madrid controlan el perímetro de la finca.
- Control de accesos y prensa: Escoltas de paisano patrullan las calas colindantes y se han instalado cámaras con trípode orientadas a evitar la toma de imágenes por parte de fotógrafos.
- Restricción marítima: La Capitanía Marítima ha fijado una prohibición expresa de navegación a menos de un kilómetro de la residencia oficial.
















