La entrada masiva de miles de personas a finales de julio deja una alarmante ola de violencia machista. La falta de identificación de los agresores amenaza con abocar la mayoría de las causas al archivo provisional.
CEUTA. — La masiva entrada de migrantes marroquíes registrada en Ceuta a finales del pasado mes de julio ha sacado a la luz la cara más desgarradora del fenómeno migratorio: el repunte de violencias y agresiones sexuales contra niñas y mujeres jóvenes, la inmensa mayoría de origen marroquí. Según los últimos datos judiciales actualizados a fecha de este miércoles, las autoridades contabilizan ya 13 diligencias previas iniciadas con un total de 14 víctimas confirmadas.
A estos expedientes se suma la reciente apertura de una nueva investigación abierta a última hora de este miércoles por la presunta agresión sexual a una joven que presenta discapacidad.
Una barrera policial y judicial: la impunidad de los agresores
El principal obstáculo con el que se están encontrando los investigadores de la Policía Nacional —con la Unidad de Contra Redes de Inmigración Ilegal y Falsedades Documentales (UCRIF) al frente del control de los asentamientos— es la enorme dificultad para identificar a los responsables.
De las 14 víctimas contabilizadas de manera oficial hasta el momento:
- 12 de las víctimas son de nacionalidad marroquí.
- Únicamente se ha logrado identificar y detener a cuatro presuntos agresores, de los cuales dos son de nacionalidad española.
- Actualmente, dos de los detenidos se encuentran en prisión provisional imputados por un delito de agresión sexual.
Fuentes judiciales advierten de la gravedad de este escenario: si las pesquisas no logran identificar formalmente al autor de los hechos, las causas quedan abocadas al archivo provisional, lo que deja la inmensa mayoría de los casos sin resolución ni justicia para las agredidas. Asimismo, se asume que la cifra real de agresiones podría ser sustancialmente mayor, dado que solo se computan formalmente aquellos episodios en los que media denuncia previa.
Casos de extrema gravedad y refuerzo en los juzgados
Entre los atestados judicializados figuran episodios de máxima gravedad, entre los que destaca el caso de una menor que sufrió una agresión sexual con penetración y a la que, además, se obligaba y Coaccionaba para la venta de sustancias estupefacientes.
La dimensión de esta crisis y el aumento correlativo de otros delitos conexos —como robos, lesiones y riñas tumultuarias en el entorno de los asentamientos— ha llevado al Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) a anunciar esta misma semana un refuerzo específico en los juzgados de Ceuta para dar salida al colapso de causas derivadas de la entrada masiva.
Vox pide la intervención conjunta de la Fiscalía
En el plano político e institucional, la formación Vox ha registrado una petición ante la Fiscalía del Área de Ceuta para que incoe diligencias de investigación conjunta sobre la totalidad de agresiones sexuales denunciadas en las últimas tres semanas, al amparo del artículo 5 del Estatuto Orgánico del Ministerio Fiscal.
Entre las medidas solicitadas por el partido figuran la unificación de registros para evitar duplicidades entre sanidad, policía y juzgados; el análisis policial de patrones de conducta; el cotejo de perfiles genéticos en las bases de datos de ADN; y la averiguación de si existieron llamamientos organizados para la comisión de estos delitos, garantizando la protección y toma de declaración de todas las víctimas.













