El agredido quedó tendido en el suelo hasta ser evacuado al Hospital Universitario de Ceuta. La Policía Nacional mantiene abierta una investigación para identificar y detener a los agresores, que huyeron del lugar.
CEUTA. — Un nuevo episodio de violencia ha vuelto a sacudir las inmediaciones del Polígono del Tarajal en Ceuta. Una reyerta registrada a última hora de este miércoles entre varias de las personas que permanecen concentradas en la zona se saldó con un migrante herido tras recibir una puñalada por arma blanca en el glúteo.
El suceso se desencadenó alrededor de las 22:30 horas por causas que aún se investigan. Durante el enfrentamiento, uno de los implicados hizo uso de un objeto punzocortante para agredir a la víctima. Inmediatamente después de la agresión, el resto de los participantes en el altercado huyó del lugar a la carrera, dejando al herido tendido sobre la calzada a la espera de la llegada de las asistencias sanitarias.
Traslado al Hospital Universitario y despliegue policial
Hasta la zona se desplazaron de urgencia efectivos del servicio de emergencias sanitarias junto a unidades de la Policía Nacional, incluyendo agentes de Seguridad Ciudadana y de la Unidad de Prevención y Reacción (UPR).
Tras ser estabilizado in situ, el herido fue evacuado en ambulancia al Hospital Universitario de Ceuta para ser atendido de la lesión sufrida. Por el momento no se han facilitado detalles oficiales sobre la evolución de su estado de salud ni sobre la gravedad del corte.
Pesquisas abiertas en un clima de creciente tensión
La Policía Nacional ha asumido el control de las diligencias para esclarecer las circunstancias del ataque. Las primeras actuaciones de los agentes se centraron en acordonar el área, tomar testimonio a posibles testigos y recabar pistas para dar con la identificación y el paradero de la persona o personas que portaban el arma blanca.
Las naves del Tarajal se han erigido en uno de los principales puntos de concentración para cientos de personas tras la masiva entrada irregular registrada en la ciudad autónoma a finales de julio. Este enclave vive marcado por una acentuada precariedad y episodios recurrentes de tensión que, en las últimas semanas, han derivado en múltiples reyertas y altercados con armas blancas en distintos barrios de la ciudad.













