La presentadora de televisión Tania Llasera ha publicado un comunicado de aclaración en sus redes sociales tras la polémica generada por un vídeo en el que afirmaba sentir «empatía» hacia Lindsay Clancy, la enfermera estadounidense acusada de estrangular a sus tres hijos en Massachusetts. Ante las críticas recibidas en las plataformas digitales, la comunicadora ha retirado la publicación original y ha precisado que comprender el sufrimiento o la desesperación no equivale a justificar el crimen.
La comunicadora Tania Llasera se ha visto envuelta en una controversia pública a raíz de la difusión de un vídeo en sus perfiles de redes sociales en el que analizaba el caso de Lindsay Clancy, una enfermera estadounidense sometida a juicio por el estrangulamiento y muerte de sus tres hijos: Cora, de cinco años; Dawson, de tres; y Callan, de ocho meses. Tras la difusión del material audiovisual y la posterior oleada de críticas vertidas por los usuarios, la presentadora optó por retirar la publicación de sus redes y emitir un escrito explicativo para matizar el sentido de sus valoraciones.
El procedimiento judicial contra Lindsay Clancy se encuentra en fase de desarrollo. Según la exposición formulada por la fiscalía, en enero de 2023 la acusada estranguló de manera intencionada a los tres menores empleando bandas elásticas de ejercicio en el interior del domicilio familiar situado en el estado de Massachusetts, para posteriormente lanzarse por la ventana de un segundo piso. Por su parte, la representación legal de la procesada sostiene en su defensa que la mujer padecía problemas psiquiátricos desencadenados tras el nacimiento de su tercer hijo.
Las manifestaciones de la presentadora en el vídeo retirado
En la grabación audiovisual difundida inicialmente, Tania Llasera abordó las circunstancias que rodean el caso mediático manifestando su identificación con la situación de la procesada. «Empatizo con una mujer que se ha cargado a sus tres hijos. La madre estaba superada y toda madre en algún momento se siente superada; te tienes que dar una vuelta porque no puedes con los lloros de tu hijo, porque no has dormido, porque tienes depresión, psicosis posparto», expresó la comunicadora en la publicación.
En su exposición, Llasera contrapuso el estado de la acusada con la conducta de su cónyuge, Patrick Clancy. La presentadora señaló que el marido «se iba de brunch con amigos, a esquiar, tenía una vida más allá de ser padre» y afirmó que «tantas mujeres nos identificamos con ella, aunque obviamente la mayoría de nosotras no hacemos daño a nuestros hijos». Asimismo, sostuvo que el suceso «era evitable» debido a que la mujer se encontraba bajo medicación psiquiátrica y consideró que «el sistema le falló», aludiendo a los sollozos de la procesada durante la exhibición de las autopsias en la vista oral.
De igual forma, la presentadora se refirió a la evolución posterior del entorno familiar, indicando que, cuatro meses después del fallecimiento de los menores, Patrick Clancy participó en la Maratón de Nueva York, contrajo matrimonio nuevamente, fue padre y obtuvo ingresos mediante donaciones y la venta de la vivienda familiar por un importe de 600.000 dólares. «No solo se ha lucrado, sino que ha rehecho su vida. Ella buscó en internet ¿Cómo vivir con un sociópata?. El marido, como se ve en el juicio, es muy frío. Ella, en cambio, está destrozada», añadió Llasera en la grabación, concluyendo que comprendía «cómo alguien puede llegar a hacer una barbaridad superada».
Comunicado de aclaración tras las reacciones recibidas
Ante el volumen de comentarios críticos registrados en las plataformas digitales, Tania Llasera procedió a la retirada del vídeo y difundió una nota explicativa a través de su cuenta de Instagram. En la nota, la comunicadora comienza reconociendo la dificultad de la situación: «Al igual que a muchos, me cuesta entender incluso mi propia empatía hacia una mujer presuntamente responsable de algo tan terrible».
En el texto, la presentadora enfatiza la distinción entre comprensión y justificación de los actos juzgados. «Lo fundamental es que empatizar no es justificar. Intentar comprender el sufrimiento y la desesperación o la oscuridad en la que pudo encontrarse no borra el daño ni la tragedia de sus hijos. Condeno profundamente cualquier daño a víctimas inocentes», expone en el comunicado.
Finalmente, Llasera señala que su intención no era evaluar la responsabilidad penal de la acusada, sino analizar la corriente de empatía detectada en redes sociales, especialmente en Estados Unidos, al asociarla al «agotamiento», el «desborde» o la «soledad de una crianza». La comunicadora concluye el escrito expresando sus disculpas: «Eso, por supuesto, no justifica ni significa que todas podemos llegar al mismo lugar. Solo intento aceptar que podemos sentir compasión por alguien y, al mismo tiempo, un dolor inmenso por sus víctimas. Siento si mis palabras han ofendido a alguien. No intento justificar. Solo intento entender».














