La entrada de un frente inestable por el noroeste peninsular provocará una acusada bajada térmica, chubascos intensos y tormentas con granizo en Galicia y el Cantábrico, en coincidencia con el inicio de la operación retorno de las vacaciones estivales.
El tramo final del mes de agosto registra una alteración meteorológica caracterizada por un acusado e inusual descenso de las temperaturas en España. Tras un periodo estival marcado por registros calurosos que superaron de forma continuada el umbral de los 40 grados, la evolución del tiempo apunta a un cambio drástico de tendencia. Esta variación meteorológica ha cobrado especial notoriedad a raíz de las informaciones divulgadas por Jorge Rey en sus canales de redes sociales, donde señala que los valores máximos del termómetro podrían descender por debajo de los 20 grados en determinados puntos de la geografía nacional durante las próximas jornadas.
Este giro de la situación atmosférica coincide plenamente con la puesta en marcha de una de las operaciones retorno de tráfico más relevantes del ejercicio, condicionando los desplazamientos por carretera propios del cierre de las vacaciones de verano. La predicción técnica emitida por la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) confirma la inestabilización del mapa meteorológico debido al ingreso de un frente procedente del noroeste. Esta perturbación cubrirá progresivamente los cielos y extenderá las precipitaciones por la franja cantábrica y el propio noroeste de la Península.
Según el organismo oficial, la mitad occidental de Galicia encabeza las previsiones de mayor inestabilidad, con esperadas precipitaciones en forma de chubascos acompañadas de tormentas de fuerte intensidad, la presencia de granizo y acumulaciones significativas de agua. Asimismo, la AEMET ha decretado avisos ante el riesgo de rachas de viento muy fuertes en zonas de la meseta norte y en los sistemas montañosos del tercio norte peninsular, soplando de componente suroeste con carácter moderado e intervalos de mayor fuerza.
Por el contrario, el área del Mediterráneo y el archipiélago balear permanecerán bajo el radio de acción de las altas presiones, manteniendo un ambiente mayoritariamente estable con presencia de nubes medias y altas en la zona central y este, y cielos despejados en el sur, sin desestimar la aparición de chubascos débiles en los litorales mediterráneos. Las temperaturas máximas experimentarán ascensos en la cuenca del Ebro, la meseta norte, el sistema Ibérico y la franja cantábrica —donde el repunte será notable en su sector oriental—, pudiendo rebasar los 35 grados en zonas bajas del sudeste, el prelitoral valenciano y el propio valle del Ebro. En los litorales del golfo de Cádiz y del Mediterráneo se registrarán descensos térmicos, mientras que en Canarias predominará el viento alisio moderado, intervalos nubosos en el norte de las islas y sin cambios destacados en las temperaturas.














