El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado la disolución de las Cortes y la convocatoria de elecciones generales anticipadas para el 29 de noviembre, tras el rechazo del Congreso a los dos decretos de vivienda.
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Sánchez tiene previsto aprovechar este escenario para intentar sacar adelante el decreto de vivienda que fracasó la semana pasada. El plan es aprobarlo nuevamente en el Consejo de ministros de este martes y llevarlo a la Diputación Permanente del Congreso.
Entre las medidas que el Gobierno desea recuperar se encuentra, en el ámbito del alquiler, un escudo antidesahucios ampliado hasta 2030, así como una prórroga extraordinaria de los contratos de inquilinos vulnerables hasta junio de 2028. También se plantea limitar los alquileres de temporada a doce meses y eliminar los honorarios de agencia a cargo del inquilino.
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En cuanto a la compraventa, las propuestas incluyen restringir la compra de vivienda por fondos de inversión, aplicar un IVA reducido del 4% a la vivienda protegida y ofrecer préstamos del ICO al 0% de interés de hasta 50.000 euros para la primera vivienda, aunque los requisitos definitivos aún están por definir.
Jorge González-Iglesias Baeza, CEO y cofundador de Gibobs.com, destaca que la entrada media que debe reunir un comprador ronda los 55.800 euros, lo que exige más de 15 años de ahorro a un hogar medio. González-Iglesias plantea tres preguntas clave para evaluar cualquier medida de vivienda: ¿Habrá más viviendas disponibles donde la gente necesita vivir? ¿Podrán más familias acceder a ellas sin comprometer su salud financiera? ¿Existirá suficiente confianza para construir, alquilar y financiar a largo plazo?








