El monarca alauí acusa a los tribunales y leyes españolas de frenar las devoluciones de menores y amenaza con romper el modelo migratorio con la UE en vísperas de la visita histórica de los Reyes a las ciudades autónomas.
Lee tambien: Argelia entrega a Marruecos a 33 nacionales que buscaban llegar a España
En una comparecencia de altísima tensión diplomática y calculada repercusión internacional, el rey Mohamed VI rompió este viernes su silencio tras la grave crisis fronteriza desencadenada en Ceuta a finales de julio. Durante el discurso inaugural de la nueva legislatura en el Parlamento de Rabat, el soberano alauí lanzó un severo aviso a las instituciones y partidos políticos españoles, advirtiendo de que la relación bilateral entre ambos países jamás debe articularse mediante «presiones, amenazas ni chantajes». La advertencia tiene lugar a escasas 72 horas de que los Reyes Don Felipe y Doña Letizia inicien su viaje oficial a Ceuta (13 de octubre) y Melilla (14 de octubre).
A lo largo de su intervención, de apenas 12 minutos y pronunciada con tono pausado desde la presidencia de la Cámara, Mohamed VI evitó mencionar expresamente la presencia inminente del Monarca español en la plaza soberana, si bien cargó de manera directa contra la posición de Madrid y Bruselas respecto a la gestión de los flujos fronterizos. El soberano tildó de «obsoleto» el actual marco de cooperación migratoria, recordando que Marruecos soporta un gasto anual estimado en 500 millones de euros para la contención de los pasos irregulares, frente a unos fondos comunitarios procedentes de la Unión Europea que no alcanzan los 150 millones.
Lee tambien: España mantiene abierto el grifo del gas a Marruecos con 790 GWh enviados en plena tensión por Ceuta
Ataque frontal a la Justicia española y a las tramas legales sobre menores
El eje más beligerante de la alocución real se concentró en el marco normativo y judicial que rige en España sobre la repatriación de inmigrantes ilegales y menores no acompañados. Mohamed VI arremetió expresamente contra las «disposiciones legales superadas y decisiones judiciales alejadas de la realidad» que, a su parecer, impiden la expulsión y el retorno a suelo marroquí de los ciudadanos llegados irregularmente.
La crítica aludió directamente a las normativas de protección internacional de la infancia y a las sentencias del Tribunal Supremo español que han vetado la práctica de las devoluciones en caliente en los espigones fronterizos de las ciudades autónomas.
En el plano político interno, la sesión parlamentaria marcó el arranque de las negociaciones de investidura encabezadas por la primera ministra designada, Fátima Ezzahra Mansuri. La líder del liberal PAM encamina la formación de un Ejecutivo de coalición de centroizquierda de la mano de la histórica alianza Kutla (Istiqlal, USFP y PPS), tras aislar al partido conservador RNI del jefe de Gobierno saliente, Aziz Ajanuch, que sufrió un duro castigo en las urnas el pasado septiembre.
Estancamiento juvenil y brecha social tras el asalto al Tarajal
Flanqueado por su hijo, el príncipe heredero Mulay Hasán, y por su hermano Mulay Rachid, el jefe del Estado marroquí —que acudió al hemiciclo apoyado en una muleta— instó a situar a la juventud «en el centro de las políticas públicas». Las apelaciones del Monarca acontecen en un clima social enrarecido por el elevado desencanto de las nuevas generaciones, tras unas elecciones legislativas donde la participación entre los votantes de 18 a 25 años apenas alcanzó el 4%.
En Marruecos, donde tres millones de jóvenes ni estudian ni trabajan, la falta de expectativas fue el detonante del éxodo masivo que llevó a miles de personas a bordear a nado el espigón del Tarajal en Ceuta a finales de julio. Ante la crisis de empleo, el soberano instó a acelerar las inversiones de 20.000 millones de euros comprometidas en infraestructuras deportivas y de transportes para el Mundial de Fútbol de 2030, coorganizado con España y Portugal, al tiempo que reclamó potenciar la descentralización para corregir la creciente brecha económica entre las zonas costeras y las provincias interiores.




