La exconcursante se sincera en su canal de Mtmad sobre los efectos secundarios en su cuerpo casi un mes después de abandonar Honduras, incluyendo alteraciones en la piel, pérdida de cabello y su evolución de peso
Almudena Porras ha compartido de manera detallada con sus seguidores el proceso de recuperación que afronta tras su paso por el concurso de telerrealidad ‘Supervivientes 2026’. Casi un mes después de su expulsión de las playas de Honduras, la joven ha empleado su canal en la plataforma Mtmad para visibilizar las principales afecciones físicas que arrastra en su rutina diaria debido a la extrema experiencia en el programa de Telecinco. A lo largo de su intervención, ha enumerado una lista de cinco secuelas concretas que afectan tanto a su salud dermatológica y capilar como a sus ciclos biológicos, al tiempo que ha concretado el peso exacto que llegó a perder durante su estancia en los Cayos Cochinos.
La exconcursante ha iniciado su relato mostrando ante la cámara las modificaciones que ha experimentado su rostro, concretamente la aparición de manchas alrededor de los ojos. Según ha explicado la propia joven, estas alteraciones dermatológicas se manifestaron inicialmente a su regreso de una experiencia televisiva previa en ‘La isla de las tentaciones’; sin embargo, tras permanecer en el concurso de supervivencia, estas marcas cutáneas se han incrementado de manera notable y han ascendido por su rostro. Junto a este problema en la piel, la salud capilar se ha convertido en otra de las secuelas que mayor preocupación le generan en la actualidad. Tras haber permanecido un total de 71 días sin peinarse durante el desarrollo del programa, Porras ha confesado que sufre una caída de cabello a un nivel muy elevado, hasta el punto de manifestar temor a la hora de cepillarse el pelo.
Más allá de los cambios estéticos visibles, la participante ha desvelado un desajuste biológico relevante al confirmar la retirada de su periodo menstrual. Almudena Porras ha relatado que, al ingresar en el concurso, el ciclo se redujo a una única jornada de duración, frente a los cuatro o cinco días que habitualmente le solía durar, y no ha vuelto a tener la menstruación desde ese momento. Ante esta situación, ha precisado que ya ha acudido a una consulta médica para evaluar su estado, donde los profesionales sanitarios le han trasladado un mensaje de tranquilidad, indicándole que no existe motivo de alarma hasta que no transcurran al menos dos meses desde la alteración.
El recorrido por las secuelas físicas también ha incluido las marcas derivadas de las dinámicas del propio concurso. Aunque ha reconocido haber tenido fortuna en lo que respecta a las picaduras de insectos, Porras ha exhibido en sus piernas diversas lesiones y cicatrices provocadas por el esfuerzo realizado en los juegos de recompensa, unas marcas que intentó mitigar durante su estancia en la isla mediante la aplicación constante de crema solar.
Finalmente, la joven ha desglosado los datos relativos a su evolución física y báscula. En el momento de comenzar su participación en ‘Supervivientes’, su peso corporal se situaba en los 48 kilos, registrando una pérdida total de únicamente 3 kilos al concluir su experiencia en Centroamérica. A pesar de admitir que no se ha vuelto a pesar de manera oficial por no considerarlo relevante en este momento, ha estimado que en las últimas semanas ha experimentado una recuperación que la situaría de nuevo en los 48 kilos o una cifra ligeramente superior. La exconcursante ha concluido asegurando que se considera muy delgada y que no le importaría superar dicho peso antes de iniciar una dieta regulada.















