En el 25º aniversario de la UCRIF, el comisario Fernando Guerrero detalla cómo los grupos criminales recurren a apartamentos de alquiler vacacional y a la rotación continua para burlar la acción policial. Latinoamérica lidera el origen de las víctimas.
MADRID.— Aunque los clubes de prostitución y las calles continúan albergando a víctimas de trata con fines de explotación sexual, las mafias organizadas han desplazado su operativa de forma acelerada hacia pisos clandestinos y apartamentos turísticos promovidos en plataformas como Airbnb. El objetivo de este giro táctico es doble: obstaculizar la labor de la Policía Nacional e invisibilizar por completo la actividad que sufren las mujeres en su interior.
Con motivo del 25º aniversario de la Unidad Central de Redes de Inmigración Ilegal y Falsedades Documentales (UCRIF), el comisario Fernando Guerrero, jefe de la brigada central contra la trata, ha desgranado en una entrevista concedida a la Agencia EFE los nuevos patrones operativos de estas redes criminales en España, un estado clave por su doble condición de país de tránsito y de destino final.
El piso turístico como trampa insalvable
La estrategia de la rotación constante en inmuebles de alquiler vacacional busca acentuar el desarraigo de las mujeres. «No conocen a nadie, en muchos casos desconocen la lengua y no saben a quién acudir», aclara el comisario Guerrero. La estancia corta en un mismo piso evita que la víctima entable relación con un vecino o cliente que pueda auxiliarla.
Además, esta mecánica impone una barrera jurídica relevante: mientras en un club de alterne la inspección policial puede realizarse como cliente, los domicilios privados gozan de inviolabilidad constitucional, lo que complica notablemente la obtención de autorización judicial para la entrada e investigación.
Cambio de perfil: América Latina al frente del origen
El mapa de captación ha experimentado un vuelco en los últimos años. Rumanía y los países africanos han cedido el paso a naciones latinoamericanas, figurando en lo alto del registro:
- Colombia
- Venezuela
- Paraguay
- Brasil
El comisario alude a tres detonantes principales: la extrema vulnerabilidad socioeconómica en sus entornos originarios, la progresiva normalización de la prostitución como salida económica y la exención de visados para viajar a España como turistas. Las mafias aleccionan minuciosamente a las víctimas sobre la documentación, reservas y justificantes financieros que deben exhibir en frontera para sortear los controles aeroportuarios como los de Madrid-Barajas o Barcelona-El Prat.
Redes sociales, drogas y canal directo de rescate
Junto al clásico «boca a boca», la captación se ha volcado en redes sociales hacia perfiles más jóvenes. En los registros policiales suele interceptarse estupefacientes (principalmente cocaína) consumidos por los clientes, derivando en un delito periférico: muchas víctimas terminan siendo forzadas a vender droga y cayendo en graves adicciones.
Para combatir esta lacra, la Policía cuenta con una línea telefónica directa y un correo atendidos las 24 horas por los propios agentes de la unidad, recibiendo más de 8.000 llamadas al año que cristalizan en más de mil investigaciones operativas:
- Teléfono gratuito y confidencial contra la trata:
900 10 50 90 - Correo electrónico operativo:
trata@policia.es

















