La desaparición de varios jóvenes en la frontera sur ha vuelto a encender las alarmas entre familiares y colectivos humanitarios. Entre los casos más recientes se encuentra el de Sufyan Azzouz, un joven de 25 años cuya familia ha solicitado ayuda para localizarlo después de que desapareciera en el mar cuando intentaba cruzar a nado desde Marruecos hasta Ceuta.
Según ha informado El Faro de Ceuta, Azzouz se echó al agua el pasado lunes por la noche acompañado de un amigo. Vestía únicamente traje de baño y trataba de alcanzar la ciudad autónoma desde la costa marroquí. Durante la travesía, su acompañante perdió el contacto con él y comunicó la desaparición a la familia. Desde entonces, no se tienen noticias sobre su paradero.
El joven, natural de Tánger, se había desplazado hasta la zona de Castillejos con la intención de realizar el cruce. Tras varios días sin información, sus familiares han hecho pública su desaparición y piden a cualquier persona que pueda haberlo visto o tenga datos que se ponga en contacto con ellos. No descartan que pudiera haber llegado a Ceuta sin poder avisar.
Su caso no es aislado. Tal y como recoge El Faro de Ceuta, en los últimos días se han registrado otras desapariciones de jóvenes que intentaron la misma ruta marítima en condiciones meteorológicas adversas, marcadas por temporales y un pasillo de borrascas que ha complicado los cruces.
Entre ellos se encuentra Shaaban Al-Mazoughi, tunecino de 30 años originario de Susa, desaparecido el pasado 2 de enero cuando trataba de entrar por mar a Ceuta acompañado de otro joven. Su familia también ha solicitado colaboración para conocer su paradero.
Asimismo, la familia de Hudaifa Fazaka, de 20 años, busca información desde que se le perdió la pista el 2 de febrero al intentar cruzar desde Beliones. El joven habría quedado exhausto en el agua durante la travesía y desde ese momento no se ha vuelto a saber de él.
Otro de los nombres que se suma a esta lista es el de Ismail El Radam, marroquí de 22 años, desaparecido la noche del 23 de enero en pleno temporal mientras intentaba alcanzar Ceuta con dos amigos. Sus familiares aseguran que buscaba “una vida digna y estable” y piden cualquier información que ayude a encontrarlo.
También permanecen desaparecidos Aymane, de 23 años, y Azouz, de 20, dos amigos de la localidad marroquí de Sidi Abed (El Jadida) que emprendieron el cruce por mar el mismo 23 de enero. Sus familias, como las de los otros jóvenes, viven con la incertidumbre y solicitan ayuda para conocer qué ocurrió.
La acumulación de casos en apenas unas semanas refleja la peligrosidad de la ruta marítima hacia Ceuta y la angustia de decenas de familias que continúan esperando noticias de sus seres queridos. La falta de información oficial en muchos de estos episodios agrava la incertidumbre y prolonga la búsqueda de respuestas.




















