La entrada masiva de inmigrantes en Ceuta ha provocado el cierre temporal de numerosos comercios, restaurantes y establecimientos del centro de la ciudad. Cadenas como Zara, Mango, Granier, The Good Burger (TGB) y otros negocios han bajado sus persianas como medida preventiva ante la incertidumbre y la elevada presencia de personas en las calles.
La actividad comercial de Ceuta se ha reducido de manera significativa durante las últimas horas. Las imágenes que acompañan esta información muestran establecimientos completamente cerrados y calles con una actividad muy inferior a la habitual.
Entre los negocios afectados aparecen restaurantes como La Mafia se sienta a la mesa, locales de 100 Montaditos, The Good Burger, la cafetería y panadería Granier, estancos y diferentes tiendas de ropa y comercios locales.
También han cerrado temporalmente establecimientos de grandes cadenas como Zara y Mango, además de otros negocios situados en las principales zonas comerciales de la ciudad.
Los cierres han sido adoptados por precaución ante la situación excepcional que atraviesa Ceuta. Comerciantes y responsables de los establecimientos buscan proteger a trabajadores y clientes, además de evitar posibles incidentes mientras las fuerzas de seguridad concentran buena parte de sus recursos en la frontera y en los puntos con mayor presencia de personas recién llegadas.
Las fotografías muestran persianas bajadas, accesos bloqueados y locales sin actividad. En algunos puntos también se observa a grupos de personas caminando o descansando frente a los negocios cerrados.
Por el momento, no existe una orden general de confinamiento ni un cierre obligatorio de todos los comercios. Las decisiones han sido tomadas individualmente por las empresas y propietarios ante la incertidumbre generada por la crisis migratoria.
El cierre afecta especialmente a la hostelería, las tiendas de moda y los comercios situados en las zonas más transitadas. La paralización temporal de la actividad supone además un importante impacto económico para una ciudad que se preparaba para sus fiestas patronales y para una de las semanas de mayor movimiento comercial del verano.
La galería muestra la imagen de una Ceuta con buena parte de sus negocios cerrados, mientras las autoridades intentan recuperar la normalidad y reforzar la seguridad en las calles.













