Una investigación de la CNN revela que falta más de una cuarta parte de los registros de entrevistas en la base de datos publicada por el Departamento de Justicia. Entre los documentos ausentes destacan testimonios de una mujer que acusa al presidente de agresión sexual.
La controversia en torno al caso de Jeffrey Epstein ha dado un vuelco político en Estados Unidos tras las denuncias sobre la integridad de los archivos publicados recientemente por el Departamento de Justicia (DOJ). Según una investigación de la cadena CNN, secundada por informes de la emisora pública NPR, el conjunto de documentos divulgado el mes pasado omite decenas de entrevistas a testigos realizadas por el FBI, muchas de las cuales contienen acusaciones directas contra el presidente Donald Trump.
El análisis de los registros de pruebas —proporcionados originalmente a los abogados de Ghislaine Maxwell— muestra que la lista completa constaba de unos 325 archivos de entrevistas. Sin embargo, en el sitio web oficial del Departamento de Justicia faltan más de 90 registros, lo que supone la ausencia de más del 25% del material probatorio que debería ser público.
Acusaciones de agresión sexual «desaparecidas»
El punto más crítico de esta denuncia se centra en tres entrevistas específicas relacionadas con una superviviente que afirmó haber sido víctima de abusos por parte de Epstein desde los 13 años. Según los informes, en dichas entrevistas ante el FBI, la mujer también acusó a Donald Trump de haberla agredido sexualmente hace décadas.
Esta supuesta «limpieza» de la base de datos ha provocado la reacción inmediata de los legisladores demócratas. Robert García, representante de alto rango en el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes, ha cuestionado si la Casa Blanca ha cumplido con la ley que obliga a la publicación de estos archivos. «Tenemos una superviviente con acusaciones graves contra el presidente, pero las entrevistas que el FBI realizó con ella están desaparecidas», denunció García.
La respuesta oficial: «Duplicados y material sensible»
Ante la gravedad de las acusaciones, la respuesta del Gobierno y del Departamento de Justicia ha sido tajante:
- La Casa Blanca: Ha calificado las acusaciones contra Trump de «falsas y sensacionalistas», desvinculando al presidente de cualquier mala práctica en relación con el financiero fallecido en 2019.
- El Departamento de Justicia (DOJ): Un portavoz negó la eliminación deliberada de registros. Según su versión, los documentos no incluidos responden a criterios técnicos: se trataría de duplicados, información confidencial o archivos vinculados a investigaciones federales aún en curso.
Sin embargo, el hecho de que estas omisiones coincidan precisamente con testimonios que señalan al actual mandatario ha alimentado las sospechas de una posible manipulación de la transparencia pública en un caso que sigue estremeciendo a la élite estadounidense.




















