El Ministerio de Transportes se compromete a aumentar la inversión en mantenimiento y seguridad tras una jornada de paros marcada por la cancelación de más de mil trenes
El conflicto laboral que amenazaba con paralizar el transporte ferroviario en España durante tres días ha quedado resuelto de forma anticipada. Los sindicatos mayoritarios del sector —CCOO, UGT y Semaf— han anunciado esta tarde la desconvocatoria de la huelga tras alcanzar un acuerdo con el Ministerio de Transportes. El pacto, sellado en una reunión de urgencia, pone fin a las movilizaciones iniciadas este lunes, 9 de febrero, que habían provocado el caos en las principales estaciones del país y la cancelación de más de un millar de convoyes.
El acuerdo alcanzado contempla una respuesta directa a las exigencias de las organizaciones sindicales, que reclamaban un cambio en el modelo ferroviario tras los recientes accidentes ocurridos en Adamuz (Córdoba) y Gélida (Barcelona). Según los términos del compromiso, el Gobierno se obliga a incrementar el presupuesto destinado al mantenimiento ferroviario y a aumentar la plantilla de Renfe y Adif dedicada a estas tareas. Asimismo, se reforzará el personal de la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria y se modificarán los procedimientos operativos, una de las principales demandas del colectivo de maquinistas.
Una jornada de caos y disparidad de cifras
Antes de que se hiciera oficial la desconvocatoria, la primera jornada de paros ha dejado un rastro de confusión y cancelaciones en toda la red. Solo en las primeras horas del lunes, Renfe, Ouigo e Iryo se vieron obligadas a suspender la circulación de más de 330 trenes de Alta Velocidad y Larga Distancia. A estos se sumaron 683 trenes de Media Distancia, elevando la cifra total de cancelaciones por encima de las mil unidades.
La disparidad en el seguimiento de la huelga ha sido otra de las constantes del día. Mientras que Renfe situaba el seguimiento medio en un 11,2%, el sindicato de maquinistas Semaf aseguraba que el paro había sido secundado por el 100% de los trabajadores fuera de servicios mínimos. CCOO, por su parte, elevaba la participación hasta una horquilla de entre el 60% y el 70%.
Afectación territorial y servicios mínimos
La incidencia de la huelga ha sido especialmente severa en los núcleos de cercanías. En Madrid, la falta de previsión denunciada por el Gobierno regional provocó un trasvase del 7% de viajeros hacia la red de Metro. En Cataluña, la situación ha sido crítica en Rodalies, donde solo se cumplió el 42% de los servicios mínimos, lo que motivó las quejas del alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, quien calificó la jornada como una «falta de respeto a la ciudadanía».
Otras regiones también sufrieron las consecuencias del conflicto:
- Galicia: Numerosos trayectos entre Vigo y La Coruña tuvieron que realizarse por carretera ante la falta de operatividad.
- Castilla-La Mancha: El seguimiento en provincias como Albacete, Toledo y Ciudad Real osciló entre el 50% y el 75%.
- Cantabria: Alrededor de medio centenar de trabajadores se concentraron en Santander para denunciar la precariedad de unas infraestructuras que, en algunos casos, datan de finales del siglo XIX.
Tras la reunión oficial prevista para las 16:30 horas con el resto de organizaciones convocantes —CGT, SF, SCF y Alferro—, el sector ferroviario recuperará la normalidad de forma progresiva. Queda por precisar si la reanudación total del servicio se producirá a partir de esta misma tarde o si habrá que esperar a la jornada del martes para que los horarios se restablezcan por completo.

















