La Guardia Civil desmantela una red de intercambio digital en la ‘Operación Kamehouse’. Los agentes localizan material de extrema violencia con vejaciones a menores y bebés.
CASTELLÓN. — La Guardia Civil ha detenido a dos personas en las localidades de Vall d’Uixó (Castellón) y Llíria (Valencia) como presuntas autoras de un delito relativo a la prostitución, explotación sexual y corrupción de menores. La intervención se ha saldado con la incautación de un volumen superior a los 10.000 archivos informáticos con contenidos explícitos de abuso sexual infantil.
La investigación, bautizada institucionalmente como Operación Kamehouse, fue coordinada y desarrollada por el Equipo de Policía Judicial de Burriana (Castellón). Las pesquisas comenzaron a principios de este año tras el análisis forense exhaustivo de un dispositivo informático que había sido intervenido en una actuación policial previa.
Rastreo digital y recuperación de datos eliminados
A partir de ese primer análisis, los investigadores lograron detectar diversas conversaciones privadas mantenidas a través de distintas plataformas digitales. En dichos chats, los usuarios compartían e intercambiaban de forma activa material audiovisual de abusos a menores.
El posterior examen técnico de los soportes informáticos no solo permitió a los especialistas recuperar información que los sospechosos habían intentado eliminar, sino que facilitó la identificación del principal investigado en Castellón y la localización de un segundo implicado en la provincia de Valencia.
Con el respaldo y la correspondiente autorización de la autoridad judicial, los agentes procedieron de forma simultánea a efectuar dos registros domiciliarios en los inmuebles de los sospechosos en Vall d’Uixó y Llíria, donde finalmente se ejecutaron los arrestos.
Material incautado de extrema violencia
Durante los registros, la Guardia Civil intervino un abundante arsenal tecnológico compuesto por teléfonos móviles, ordenadores personales, memorias USB y otros soportes de almacenamiento masivo de datos. El volcado de estos dispositivos confirmó la existencia de los más de 10.000 archivos delictivos.
Fuentes del Instituto Armado han alertado sobre la especial crudeza del material incautado. Las primeras inspecciones forenses realizadas por los especialistas han constatado que una parte considerable de los archivos contiene escenas que muestran extrema violencia y vejaciones severas sobre menores de edad, incluyendo a bebés.
Investigación abierta y disposición judicial
La Operación Kamehouse sigue abierta por parte de los cuerpos de seguridad, que centran ahora sus esfuerzos en identificar a posibles víctimas de los abusos y en determinar si existen terceras personas implicadas en la red de intercambio.
En el despliegue operativo han participado de forma conjunta el Equipo de Policía Judicial de Burriana, la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Comandancia de Castellón, personal adscrito a la Tercera Compañía de la Guardia Civil y analistas del Equipo de Investigación Tecnológica (EDITE). Tanto las diligencias policiales como los dos detenidos y el material tecnológico intervenido han quedado ya a disposición del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Nules (Castellón).
















