MADRID – En un giro inesperado que añade tensión al tablero geopolítico de Oriente Próximo, el gobierno de los Emiratos Árabes Unidos (EAU) ha negado categóricamente la supuesta visita secreta del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. El desmentido se produce apenas 24 horas después de que la oficina de Netanyahu confirmara el encuentro y de que se revelara el envío de tecnología militar israelí a suelo emiratí.
Versiones contradictorias
Según el comunicado emitido por la oficina del primer ministro israelí, Netanyahu habría viajado a los Emiratos para reunirse con el presidente Mohamed bin Zayed Al Nahyan. El objetivo del encuentro, según la versión israelí, era fortalecer la alianza estratégica en el contexto de la actual guerra entre la coalición liderada por Israel y EE. UU. contra Irán, calificando la cita como un «avance histórico».
Sin embargo, la respuesta de Abu Dabi no se hizo esperar:
- Negativa oficial: La agencia estatal de noticias emiratí, WAM, desestimó la existencia de dicha reunión.
- Transparencia: El gobierno emiratí subrayó que sus vínculos con Israel se mantienen estrictamente bajo el marco oficial de los Acuerdos de Abraham (firmados en 2020).
- Soberanía: Recalcaron que su política exterior no se basa en «arreglos no transparentes» y negaron haber recibido delegaciones militares israelíes.
El factor clave: La Cúpula de Hierro
La polémica estalla en un momento crítico. Solo un día antes de este cruce de declaraciones, el embajador de Estados Unidos en Israel, Mike Huckabee, reveló datos sensibles sobre la cooperación militar entre ambas naciones.
Revelación de Huckabee: Israel habría enviado baterías del sistema de defensa antiaérea Cúpula de Hierro a los Emiratos Árabes Unidos, incluyendo personal especializado para su operación.
Esta revelación sugiere un nivel de cooperación táctica sin precedentes que, de confirmarse, situaría a los Emiratos como un actor activo en la defensa ante posibles represalias iraníes, un hecho que explicaría el recelo de Abu Dabi a admitir reuniones de alto nivel que no hayan sido previamente consensuadas.
Contexto regional
La discrepancia entre los anuncios de Jerusalén y Abu Dabi evidencia la fragilidad de las alianzas en la región:
- Israel busca legitimar y hacer pública su cercanía con aliados árabes para proyectar una imagen de frente unido contra Teherán.
- EAU parece preferir la discreción diplomática para evitar escaladas directas o críticas internas y regionales mientras dure el conflicto armado.
Por ahora, el «avance histórico» anunciado por Netanyahu se enfrenta a un muro de silencio diplomático por parte de sus socios en el Golfo.















