Casi una cuarta parte de los estudiantes universitarios no continúa en la titulación que eligió al comenzar sus estudios. Según los últimos datos disponibles, el 13 % de los jóvenes abandona definitivamente la universidad durante el primer año, mientras que un 9 % opta por cambiar de carrera, una situación que se mantiene sin grandes mejoras desde hace más de una década.
El abandono temprano de los estudios superiores sigue siendo uno de los principales retos del sistema universitario español. Los datos reflejan que las decisiones tomadas en el primer curso resultan determinantes para la trayectoria académica de los estudiantes, ya sea por falta de orientación vocacional, dificultades académicas, motivos económicos o una percepción de desajuste entre las expectativas y la realidad de la carrera elegida.
Expertos en educación señalan que esta situación evidencia la necesidad de reforzar los mecanismos de orientación previa al acceso a la universidad, así como el acompañamiento durante el primer año, considerado un periodo clave para la adaptación del alumnado.
Pese a los cambios introducidos en los planes de estudio y a las iniciativas para reducir el abandono, las cifras muestran que el problema persiste y continúa afectando a miles de jóvenes cada año, con consecuencias tanto a nivel personal como para el conjunto del sistema educativo.


















