El RC Celta afronta esta tarde (18:45h) la ida de los playoffs de la Europa League con una alineación que deja claras las intenciones del técnico Claudio Giráldez: valentía y ambición para encarrilar la eliminatoria en el «infierno» griego. Tras la gran imagen ofrecida en la fase de liga, el conjunto celeste recupera su bloque más competitivo con el objetivo de repetir la victoria que ya lograron ante los helenos el pasado mes de octubre.
Experiencia en las áreas y talento joven en la medular
La gran novedad en el once es la apuesta por la veteranía en ataque, donde Iago Aspas y Borja Iglesias regresan a la titularidad tras las rotaciones en el último duelo liguero. Giráldez busca aprovechar la pegada y el conocimiento del juego europeo de su pareja estrella, apoyados por el dinamismo de Williot Swedberg, quien ya sabe lo que es marcarle al PAOK esta temporada.
El Celta saltará al césped del Toumba Stadium con la siguiente alineación confirmada:
- Portería: Ionuț Radu.
- Defensa (3): Javi Rodríguez, Carl Starfelt y Marcos Alonso.
- Mediocampo (4): Sergio Carreira y Óscar Mingueza en los carriles, con Ilaix Moriba y Damián Rodríguez llevando el peso del juego en el doble pivote.
- Ataque (3): Iago Aspas, Borja Iglesias y Williot Swedberg.
Control contra el ambiente hostil
La medular celeste presenta un perfil de mucha potencia física y criterio con la presencia de Moriba, clave para contrarrestar el fútbol directo y físico que propone el PAOK de Razvan Lucescu. Mingueza, partiendo desde el carril pero con libertad para interiorizar su posición, será una vez más el «comodín» de Giráldez para generar superioridades en zonas de creación.
A pesar de las bajas por lesión de Hugo Sotelo y Franco Cervi, el banquillo celeste cuenta con piezas de refresco como Fer López o Hugo Álvarez, quienes han demostrado estar preparados para cambiar el ritmo del encuentro si el ambiente de Salónica aprieta en la segunda mitad. El Celta buscará un resultado positivo que le permita gestionar la vuelta en Balaídos con la tranquilidad de tener la eliminatoria bajo control.



















