Los responsables del centro concertado han tenido que contratar seguridad privada y clausurar el gimnasio a pocas semanas del inicio del curso escolar.
CEUTA — La crisis migratoria que atraviesa la ciudad autónoma de Ceuta continúa dejando secuelas directas en sus infraestructuras locales. El centro educativo concertado San Daniel ha sido el último en denunciar la ocupación ininterrumpida de sus instalaciones exteriores, concretamente del almacén de Educación Física, por parte de personas llegadas en las últimas semanas que deambulan por la ciudad sin alojamiento.
Ocupación del almacén y hallazgo de destrozos
Según han relatado docentes y responsables del centro, el acceso se produjo tras fracturar una de las ventanas del gimnasio y forzar una de las puertas de salida. Las cámaras de seguridad y los avisos de los vecinos del barrio alertaron a la dirección de la presencia reiterada de personas en el interior del recinto.
Al acudir a las instalaciones para supervisar los trabajos de preparación del próximo curso escolar, la directiva y el cuerpo docente se encontraron con un escenario lamentable:
- Daños materiales: Colchonetas deportivas destrozadas e inservibles que han tenido que ser desechadas, además de material de equipamiento afectado.
- Falta de salubridad: Presencia de prendas de vestir sucias, envases de comida, orina acumulada en botellas e incluso recipientes con heces en el perímetro del almacén.
- Riesgo de incendio: Hallazgo de numerosas colillas en un espacio cerrado repleto de material deportivo inflamable.
«Han dormido en las colchonetas y las hemos tenido que tirar. Nos hemos encontrado calzoncillos, ropa sucia, baterías portátiles y hasta un cubo lleno de heces», explicó María Villatoro, docente del centro.
Medidas de emergencia y contratación de vigilancia privada
Ante la reiteración de los intentos de acceso —incluso durante el horario de tarde mientras trabajaba personal en el interior—, la dirección de la cooperativa que gestiona el colegio ha tomado medidas drásticas:
- Chapado del gimnasio: Se han clausurado los accesos al área afectada hasta la llegada del alumnado.
- Seguridad privada: Se ha contratado un servicio de vigilancia nocturna con un coste estimado de 218 euros por jornada (20 €/hora más IVA).
- Intervención policial: La Policía Científica acudió a inspeccionar el recinto tras las denuncias tramitadas ante la Policía Nacional.
Sara García, presidenta de la cooperativa del colegio San Daniel, ha destacado el papel crucial de las familias y de los vecinos de la zona a la hora de dar la alarma cuando detectan movimientos sospechosos en el perímetro exterior.
Incertidumbre ante el inicio del curso en septiembre
A pocas semanas del arranque de las clases, la dirección del colegio muestra su preocupación por la seguridad de la comunidad educativa y advierte de que la situación afecta al conjunto de la red escolar de la ciudad.
Desde el centro solicitan una respuesta urgente y contundente a las autoridades locales y estatales para garantizar la protección de las instalaciones educativas y restablecer la normalidad antes de la incorporación de los alumnos en septiembre.
















