La escasez de radiólogos en el Hospital Universitario de Ceuta, que solo cuenta con tres facultativos de los siete previstos, motiva una nueva licitación para gestionar 16.000 informes diagnósticos en los próximos cuatro años.
CEUTA – El Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA) ha vuelto a activar la maquinaria administrativa para garantizar la lectura de pruebas diagnósticas en el Hospital Universitario de Ceuta (HUCE). Ante la imposibilidad de cubrir la plantilla orgánica de radiólogos, la institución ha sacado a concurso el servicio de emisión de informes de resonancia magnética por un valor estimado de 640.000 euros, sumando el contrato inicial y su posible prórroga.
Un servicio en cuadro
La realidad asistencial del HUCE dista de lo que dictan sus documentos oficiales. Según la información adelantada por El Pueblo de Ceuta, el servicio de Radiodiagnóstico cuenta actualmente con solo tres médicos activos para una plantilla que debería estar compuesta por siete especialistas. Esta situación se ha visto agravada por jubilaciones recientes y la dificultad de encontrar relevo en el mercado laboral, a pesar de los intentos de captación a través de la Sociedad Española de Radiología Médica.
«Ceuta no dispone en la actualidad de profesionales suficientes que puedan realizar las lecturas e informes de las pruebas», reconoce la administración en la memoria justificativa del contrato.
Detalles de la licitación
El contrato, publicado recientemente en la Plataforma de Contratación del Sector Público, busca cubrir un volumen estimado de 16.000 informes durante un periodo de dos años (ampliable a otros dos).
- Coste por informe: Se estima un pago de 20 euros por cada estudio analizado.
- Tiempos de respuesta: El pliego exige que las pruebas ordinarias se informen en un máximo de 72 horas, mientras que las urgencias deben resolverse en menos de una hora.
- Servicio integral: Además del diagnóstico, la empresa adjudicataria deberá ofrecer asesoramiento telefónico a los médicos del INGESA para resolver dudas sobre los resultados.
Tecnología de vanguardia, personal insuficiente
La pieza central de esta controversia es la resonancia magnética de 3 Teslas, una tecnología de alta resolución en la que se invirtió más de un millón de euros. Aunque la máquina ha permitido duplicar la potencia diagnóstica y reducir tiempos de exploración, su puesta en marcha ha estado marcada por la polémica: desde críticas internas por la falta de personal para operarla hasta el incidente el pasado marzo, cuando una silla metálica quedó adherida al imán, obligando a una parada técnica.
Actualmente, según confirman fuentes sanitarias, la maquinaria vuelve a estar operativa. Sin embargo, la falta de especialistas no solo afecta a las resonancias; el INGESA también se ha visto obligado a externalizar de forma paralela la lectura de TACs, ecografías y artroresonancias para evitar que las listas de espera se disparen.















