La tragedia ferroviaria de Adamuz, con 39 muertos y decenas de desaparecidos, ha rescatado del olvido unas controvertidas declaraciones del ministro de Transportes, Óscar Puente. Hace apenas un mes, a principios de diciembre de 2025, el ministro abrió la puerta a una posibilidad hasta ahora impensable en la alta velocidad española: vender billetes sin asiento para viajar de pie.
Esta propuesta, que en su día fue presentada como una solución a la falta de trenes, cobra hoy una dimensión crítica debido a las dificultades que la ausencia de asientos asignados generaría en la identificación de víctimas en una catástrofe.
La propuesta: «Como en el resto de Europa»
Durante una entrevista en la Cadena SER (Hora Veintipico), Puente defendió que el modelo ferroviario español debía «evolucionar» hacia estándares europeos. Estos fueron sus argumentos principales:
• Sin asiento asignado: La idea era ofertar billetes para que los pasajeros viajaran de pie u ocupando plazas vacías en trayectos de corta duración.
• Apoyo de Renfe: Según el ministro, el presidente de la compañía, Álvaro Fernández Heredia, se mostró «muy partidario» de implementar esta opción en líneas con alta demanda que suelen agotar billetes rápidamente.
• Solución transitoria: Se planteó como una medida para aumentar la ocupación mientras el Estado adquiere nuevo material rodante.
• Voluntariedad: Puente insistió en que sería una opción elegida por el cliente bajo su conocimiento.
El riesgo en caso de accidente: La identificación
El accidente de Adamuz ha puesto de manifiesto por qué el modelo actual de «asiento asignado» es una pieza clave en la gestión de emergencias:
1. Localización inmediata: El registro de pasajeros por plaza permite a los servicios de rescate saber exactamente quién viajaba en cada vagón.
2. Identificación de víctimas: En siniestros como el del Alvia, donde algunos vagones han quedado reducidos a un «amasijo de hierros», el listado de ocupación es la principal herramienta para identificar a fallecidos y desaparecidos.
3. El peligro de viajar de pie: Expertos en seguridad ferroviaria advierten que, en caso de un choque a más de 200 km/h como el de Córdoba, un pasajero que viaje de pie o en pasillos se convierte en un proyectil, aumentando drásticamente la gravedad de las lesiones propias y ajenas.
Críticas en redes sociales
Las redes sociales han recordado con dureza estas declaraciones del ministro. Muchos usuarios señalan que, de haberse implementado el viaje de pie, la gestión de los 33 desaparecidos que aún se buscan en Córdoba sería hoy un proceso mucho más lento, caótico y doloroso para las familias.















