El Ejecutivo central ha reafirmado su intención de potenciar la estrategia y la relación bilateral con Marruecos pese a la tensión provocada por la entrada masiva de más de 80.000 migrantes en la ciudad autónoma de Ceuta. Mientras desde la Presidencia de Ceuta se denuncia la inacción y la falta de coordinación ministerial, fuentes de Moncloa descartan reproches a Rabat, asegurando que el país vecino contuvo miles de accesos tras el pico del 31 de julio y que este fin de semana frenó nuevos intentos tras detener a más de 300 personas.
Críticas a la gestión y debate interno
- Reacción gubernamental: El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, mantiene reuniones telemáticas con su equipo ministerial para evaluar la evolución del conflicto mientras continúan las críticas de la oposición y de miembros del Ejecutivo hacia los responsables locales.
- Tensión en Ceuta: El presidente ceutí ha señalado la desconexión de los ministerios y la falta de soluciones ágiles tras semanas de saturación en la ciudad.
- Cierre de filas en Moncloa: Pese a las dudas generadas en sectores del propio partido socialista, la postura oficial sostiene que la colaboración en materia migratoria y económica con el reino alauí sigue siendo la prioridad estratégica.
Vincular la defensa y la seguridad de Ceuta y Melilla
El contexto del conflicto recupera análisis del Ministerio de Defensa recogidos en el Cuaderno de Estrategia 234, donde se advierte de la «fragilidad institucional y operativa» que afrontan Ceuta y Melilla por su aislamiento logístico. Ante episodios como el cruce de fronteras o la vulnerabilidad de sus infraestructuras puerto-estratégicas, los analistas sugieren otorgar a ambas ciudades un estatus especial con gestión y protección directa desde la Presidencia del Gobierno.












