La tercera semana en el Tribunal Supremo deja contra las cuerdas la versión de las defensas tras las declaraciones de altos cargos y las revelaciones sobre la agenda del comisionista Víctor de Aldama.
MADRID – 25 de abril de 2026
El juicio contra el exministro de Transportes, José Luis Ábalos, ha superado su ecuador en una tercera semana marcada por el desfile de altos cargos, explicaciones técnicas sobre la contabilidad del PSOE y el papel de las «mordidas» en forma de embutido. Con la vista puesta en el próximo miércoles, cuando Ábalos y su exasesor Koldo García declaren ante el tribunal, el cerco sobre la presunta trama de favores y comisiones parece estrecharse.
Ni ‘chistorras’ ni ‘lechugas’ en Ferraz
Uno de los puntos más mediáticos de la semana ha sido el desciframiento del lenguaje utilizado por Koldo García en conversaciones con su entorno. Según la investigación, términos como «chistorras» (billetes de 500 euros), «soles» (200€) o «lechugas» (100€) hacían referencia al dinero en efectivo que manejaba el exasesor.
Sin embargo, el exgerente del PSOE fue tajante ante el Supremo: la caja del partido se nutría de transferencias bancarias en un 99,4% y «nunca manejó billetes tan altos». El intento de la defensa de Koldo por vincular ese efectivo con reembolsos de gastos del partido chocó con la falta de documentación en las hojas de liquidación presentadas.
El polémico rescate de Air Europa
La sombra del rescate a la aerolínea en 2020 también sobrevoló la sala. Javier Hidalgo, ex-CEO de Globalia, compareció para defender que la operación no fue un trato de favor, sino el «préstamo con peores condiciones que se ha dado».
Pese a que Hidalgo negó pagos a Ábalos o la mediación de Begoña Gómez, el fiscal mantuvo el foco en una nota de prensa —o «guion», según otros testigos— emitida por Transportes que habría servido para allanar el camino al rescate. Para la acusación, este documento es la prueba de la influencia del comisionista Víctor de Aldama dentro del Ministerio.
La agenda de Aldama: un «canal de comunicación» total
Si algo ha quedado acreditado esta semana es la hiperactividad de Víctor de Aldama. El empresario no solo frecuentaba Transportes; su red de contactos alcanzaba:
- Hacienda: Gestiones con el equipo de la exvicepresidenta Montero para aplazar deudas tributarias.
- Industria: Reuniones con el equipo de Reyes Maroto para solicitar subvenciones.
- Globalia: Donde actuaba como un «puente» directo con el Gobierno.
Auditorías bajo sospecha
La tensión subió de tono con la comparecencia de las responsables de la auditoría encargada por el actual ministro, Óscar Puente. El informe es demoledor: señala que Koldo García intervino para duplicar un pedido de mascarillas (de 4 a 8 millones) en apenas 38 minutos.
Las defensas intentaron invalidar este informe calificándolo de «subjetivo» y falto de transparencia, apoyándose en el testimonio de la presidenta del Tribunal de Cuentas, quien aseguró que los contratos cumplieron la legalidad administrativa. No obstante, el tribunal recordó que el objeto del juicio no es la forma del contrato, sino el posible cobro de comisiones ilegales ocultas tras ellos.
Próxima parada: los acusados toman la palabra
El juicio entrará en su fase crítica el próximo miércoles. Será el turno de Ábalos y García, quienes mantienen una estrategia de negación total. Por el contrario, se espera con expectación la declaración de Víctor de Aldama, quien podría estar buscando una reducción de pena mediante la colaboración con la justicia, lo que podría dar un vuelco definitivo al caso antes de que el juicio quede visto para sentencia en mayo.















