La ministra de Defensa califica de «grave y preocupante» la suspensión del proyecto FCAS, acusando a las empresas de anteponer sus intereses económicos a la seguridad de la Unión Europea.
La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha lamentado profundamente este martes la suspensión definitiva del Futuro Sistema Aéreo de Combate (FCAS), el ambicioso proyecto europeo destinado a desarrollar cazas de sexta generación. La titular de Defensa ha calificado el desenlace como un «fracaso de las políticas de seguridad y defensa de la Unión Europea» y ha anunciado que España explorará de inmediato nuevas vías alternativas para rescatar el espíritu de este plan estratégico.
El colapso del programa conjunto se ha certificado después de que los gobiernos de Berlín y París concluyeran, al más alto nivel, que las discrepancias técnicas y comerciales entre el consorcio aeroespacial Airbus y la corporación francesa Dassault Aviation resultaban del todo insuperables.
En declaraciones ofrecidas a los medios de comunicación en los pasillos del Senado, Robles no ha ocultado su malestar por el bloqueo y ha denunciado abiertamente el papel de las corporaciones privadas implicadas: «Se han antepuesto intereses de la industria a la seguridad de Europa», ha aseverado la ministra, tildando la situación de «preocupante» y «grave».
Una ruptura que compromete el reemplazo de la flota actual
El proyecto FCAS, cuyos cimientos se remontan al año 2019, estaba compuesto a partes iguales por España, Francia y Alemania. Considerado un pilar de soberanía tecnológica y militar para el continente, el programa tenía como objetivo prioritario el desarrollo del sustituto natural de los aviones de combate Eurofighter y Rafale actualmente en servicio, con un horizonte de despliegue fijado a partir del año 2040.
Robles ha criticado que, de manera recurrente, cuando llega el momento de materializar los grandes e indispensables programas de Defensa en el marco comunitario, «algo falla». A su juicio, este cierre en falso debe operar como un «punto de atención» para un sector industrial que, según sus palabras, Prioriza los dividendos económicos por encima de las necesidades de protección colectiva del territorio europeo.
España buscará alternativas en los próximos días
Pese al revés que supone descartar la plataforma conjunta tal y como estaba concebida, la ministra de Defensa ha asegurado que el Gobierno español no se va a cruzar de brazos. «Por parte de España vamos a hacer todo lo posible para que este proyecto tenga otra vía», ha subrayado, enfatizando que existen «muchas alternativas» viables sobre la mesa.
Los ministerios de Defensa de las tres naciones implicadas tienen previsto mantener diversas reuniones de urgencia «en estos días» para abordar el nuevo escenario y redefinir una solución común. Robles ha concluido su intervención recordando los retos geopolíticos actuales: «España necesita un avión de sexta generación, y Europa necesita programas conjuntos, mucho más en este momento en el que la protección del espacio aéreo es esencial».
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