El ministro de Justicia responde por carta a la Asociación Judicial Francisco de Vitoria, calificando de «anormal» que la instancia superior haya anulado quince resoluciones del magistrado en una sola causa.
El ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, ha salido al paso de las críticas vertidas por las asociaciones judiciales tras sus recientes declaraciones sobre la instrucción del ‘caso Begoña Gómez’. En una carta remitida a la Asociación Judicial Francisco de Vitoria (AJFV), el ministro niega haber incurrido en un «señalamiento personal» contra el juez Juan Carlos Peinado y enmarca sus palabras dentro de la «legítima crítica» a las resoluciones judiciales.
El argumento de la «excepcionalidad»
La polémica se originó cuando la AJFV acusó al ministro de traspasar la línea de la cortesía institucional al cuestionar la labor de Peinado. Bolaños, en su respuesta, insiste en que sus manifestaciones no son descalificaciones gratuitas, sino una valoración de una «realidad incuestionablemente excepcional».
El ministro justifica su postura basándose en datos que califica de «hechos objetivos»:
- Resoluciones anuladas: Según Bolaños, alrededor de una quincena de resoluciones dictadas por el juez Peinado en este procedimiento han sido anuladas, total o parcialmente, por la Audiencia Provincial y el Tribunal Supremo.
- Quejas en el CGPJ: Recordó que el Consejo General del Poder Judicial tiene pendientes diversas denuncias y quejas que afectan al magistrado.
«Esta circunstancia no puede calificarse de habitual; muy al contrario, es muy anormal», subraya el ministro en la misiva a la que ha tenido acceso EFE.
Defensa del sistema de garantías
Bolaños ha querido suavizar el choque con la carrera judicial asegurando que mantiene un «total respeto y confianza» en el Poder Judicial en su conjunto. Sin embargo, utilizó un tono incisivo al dirigirse a los más de 900 miembros de la AJFV, afirmando estar convencido de que ninguno de ellos ha dirigido jamás una instrucción con tantas correcciones por parte de instancias superiores.
Para el titular de Justicia, poner el foco sobre estos datos no es atacar al magistrado, sino ejercer el derecho a la crítica en el marco del Estado de derecho, especialmente cuando se trata de una causa con una alta repercusión política y social como la que afecta a la esposa del presidente del Gobierno.
Tensión en la judicatura
Esta respuesta de Bolaños no ha logrado, por el momento, calmar las aguas en el sector judicial. La AJFV, la segunda asociación con mayor representación en España, mantiene que las declaraciones del Gobierno generan un clima de presión innecesario sobre los jueces que instruyen casos sensibles para el Ejecutivo.
Por ahora, el Ministerio da por zanjado el intercambio epistolar, reiterando que señalar una instrucción «anómala» es una obligación de transparencia y no una injerencia en la independencia judicial.















