En una tensa sesión de control, Míriam Nogueras denuncia un «trato de país de tercera» y recrimina al presidente que el Gobierno central solo se acuerda de la comunidad autónoma cuando necesita sus votos.
MADRID.– La realidad social, económica y lingüística de Cataluña ha vuelto a encender el debate en la sesión de control al Gobierno celebrada este miércoles en el Congreso de los Diputados. El jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, y la portavoz de Junts per Catalunya, Míriam Nogueras, han protagonizado un tenso e irónico cruce de reproches a cuenta de la gestión del Estado en la comunidad autónoma y el cumplimiento de las inversiones estatales.
El desencuentro ha comenzado de manera fulminante cuando Nogueras ha formulado una pregunta directa al presidente para saber cómo evalúa la situación actual de Cataluña. Sánchez ha respondido con un escueto «la veo bien», provocando la réplica inmediata de la portavoz independentista, quien le ha espetado que «le hacen falta gafas» ante lo que considera una desconexión total con los problemas reales de la ciudadanía catalana.
Junts denuncia el «abandono» y el déficit de gestión del Ejecutivo
La portavoz de Junts ha fundamentado su dura crítica en el desequilibrio entre la aportación fiscal de la comunidad y los retornos que recibe del Estado central. «Los ciudadanos de Cataluña pagamos impuestos de primera pero recibimos un trato de país de tercera», ha denunciado Nogueras, enfatizando el «sobreesfuerzo» que, a su juicio, realizan los trabajadores catalanes desde hace años para «mantener en pie un país» que el Ejecutivo central «ha abandonado».
En su argumentación, Nogueras ha acusado a Sánchez de practicar el oportunismo político, señalando que el Gobierno central solo se acuerda de Cataluña cuando se ve obligado a recabar los votos de las formaciones catalanas en el Congreso. Asimismo, ha tachado al gabinete de ser «incapaz de gestionar ninguna crisis», enumerando deficiencias estructurales que van desde el servicio de trenes de Rodalies hasta la situación de los maestros y los médicos, pasando por la corrupción.
Como reproche añadido, la diputada catalana ha cargado tanto contra Pedro Sánchez como contra el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, utilizando de forma irónica la reciente actualidad religiosa. Según Nogueras, ambos líderes políticos han hablado menos catalán «en toda su carrera» que el Papa durante su reciente visita a Cataluña, un hecho que, a sus ojos, «explica muy bien cuánto les importa Cataluña y los catalanes» a las dos principales fuerzas estatales.
Sánchez saca pecho con la amnistía y el plurilingüismo
Por su parte, el presidente del Gobierno ha rechazado las acusaciones de abandono y ha defendido firmemente la agenda territorial de su gabinete. Respecto al uso de los idiomas del Estado, Sánchez ha subrayado que profesa un «profundo respeto» por el catalán, el gallego y el euskera. En este sentido, ha recordado que el Congreso ya permite el uso de estas lenguas cooficiales, una realidad que —ha afeado— no se puede replicar en el Senado «por la mayoría absoluta del PP». «Hay una gran diferencia entre unos y otros», ha remarcado para marcar distancias con los populares.
En el plano judicial y europeo, el líder socialista ha querido lanzar un mensaje de confianza hacia el independentismo de cara a los próximos meses. Sánchez ha manifestado que el Ejecutivo espera que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) ratifique definitivamente la ley de amnistía para que esta se pueda aplicar «de manera total». Finalmente, ha asegurado que su equipo sigue trabajando activamente en Bruselas para lograr que las lenguas cooficiales españolas sean reconocidas formalmente en todas las instituciones comunitarias europeas.
Claves del cara a cara en el Congreso
- Diagnósticos opuestos: Frente al optimismo de Moncloa («la veo bien»), Junts dibuja un escenario de colapso en servicios básicos como Rodalies, sanidad y educación.
- El agravio fiscal: Junts denuncia que el Gobierno no ha pagado «ni un solo año» el dinero correspondiente a Cataluña, exigiendo reciprocidad para unos ciudadanos que «pagan impuestos de primera».
- La batalla lingüística: Moncloa se compromete a seguir batallando por la oficialidad del catalán en la Unión Europea y contrapone el uso de lenguas en el Congreso frente al bloqueo del PP en el Senado.
- La amnistía en el horizonte: El Gobierno confía en el aval del tribunal europeo (TJUE) para el pleno despliegue de la medida de gracia.

















