Génova urge a Abascal a cerrar los acuerdos en Extremadura, Aragón y Castilla y León antes de abril para evitar una parálisis institucional.
El Partido Popular ha decidido elevar el tono ante el estancamiento de las negociaciones con Vox. Tras semanas de contactos discretos y algunos momentos de tensión pública, la dirección nacional de los populares ha lanzado un mensaje directo a la formación de Santiago Abascal: es hora de cerrar los pactos de gobierno y ofrecer estabilidad a las regiones donde la suma de ambos es necesaria.
El objetivo: Gobiernos antes de abril
El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha marcado una fecha en el calendario: el mes de abril. Los populares consideran que no se puede dilatar más la formación de gobiernos en plazas clave como Extremadura y Aragón, donde los ciudadanos esperan la puesta en marcha de las medidas prometidas en campaña.
«Pedimos a Vox que se aclare. No deberíamos entrar en el mes de abril sin un acuerdo. No es complejo, sabemos hacerlo», han señalado fuentes de la dirección nacional, subrayando que la voluntad del PP es alcanzar pactos «proporcionales y estables».
Estado de las negociaciones por regiones
La situación varía dependiendo del territorio, aunque el bloqueo empieza a generar nerviosismo en las filas populares:
- Extremadura: El acuerdo con María Guardiola parece ser el más avanzado en cuanto al programa (con 76 puntos prácticamente cerrados), pero faltan por definir los «flecos» sobre la estructura del gobierno y las cuantías económicas.
- Aragón: Jorge Azcón ya ha enviado una propuesta formal a Vox, pero la formación ultra presiona para obtener una mayor cuota de poder ejecutivo.
- Castilla y León: Tras la reciente victoria electoral, Alfonso Fernández Mañueco iniciará esta misma semana la ronda de contactos oficial, con la «obligación» de poner en marcha la legislatura de forma inmediata.
Evitar la sensación de debilidad
Desde Génova insisten en que el mandato de las urnas es claro y que el PP no va a ceder ante lo que consideran «bloqueos antidemocráticos». La estrategia de Feijóo pasa por mostrar una mano tendida pero firme, evitando dar una imagen de debilidad frente a las exigencias de Vox.
La constitución de las Cortes en Castilla y León el próximo 14 de abril se presenta como el «deadline» real para medir la salud de la relación entre ambos partidos y comprobar si la derecha española es capaz de entenderse sin mayores traumas institucionales.




















