El coste medio de la electricidad en el mercado mayorista se reduce por segunda jornada consecutiva, alcanzando niveles mínimos entre las 11.00 y las 16.00 horas en una jornada marcada por la volatilidad del sector energético
El precio de la luz registrará este sábado, 14 de marzo, un notable descenso que aliviará el bolsillo de los consumidores acogidos a la tarifa regulada. Según los datos facilitados por el Operador del Mercado Ibérico de la Energía (OMIE), el coste medio de la electricidad se situará en los 14,39 euros por megavatio hora (€/MWh), lo que supone una caída drástica frente a los 37,89 €/MWh registrados durante la jornada del viernes.
Esta tendencia a la baja, que se consolida por segundo día consecutivo, permitirá que el sistema eléctrico español experimente una situación de excepcionalidad durante las horas centrales del día. En concreto, se han contabilizado cinco tramos horarios en los que el precio de la energía será de cero euros, un escenario que favorece el consumo intensivo en el hogar, siempre bajo la premisa de la eficiencia.
Los tramos horarios más económicos y caros
La fluctuación de los precios a lo largo del sábado será especialmente acusada. Los usuarios encontrarán el mayor alivio entre las 11.00 y las 16.00 horas, periodo en el que el coste del MWh se mantendrá en los 0,00 euros. Asimismo, existen otros dos tramos —de 10.00 a 11.00 y de 16.00 a 17.00 horas— donde el precio será residual, no superando los 0,50 €/MWh.
Por el contrario, el tramo más costoso de la jornada se producirá al caer la tarde, coincidiendo con el pico de demanda vespertino. Entre las 20.00 y las 21.00 horas, el precio escalará hasta los 45,69 €/MWh. Es importante reseñar que estos precios del mercado mayorista no se traducen íntegramente en una factura a cero euros para el consumidor final, debido a la existencia de costes fijos derivados de peajes, cargos y ajustes del sistema eléctrico.
Factores de inestabilidad en el mercado energético
El panorama energético actual se ve condicionado por diversos factores externos. La guerra en Oriente Medio continúa ejerciendo una presión directa sobre la factura eléctrica, provocando una escalada en el precio del gas, que ha repuntado cerca de un 70% desde el inicio del conflicto. Esta situación ha provocado que el precio mayorista se incremente un 700% según datos de OMIE, afectando a los cerca de 8 millones de hogares acogidos a la tarifa regulada, según estimaciones de la CNMC.
A pesar de este contexto bélico, la meteorología ha jugado un papel determinante en la contención de los precios. El tren de borrascas que atravesó la Península Ibérica entre enero y febrero propició una generación hidráulica récord, a la que se ha sumado una fuerte presencia de la energía eólica. Esta aportación de las renovables desplazó a los ciclos combinados a mínimos del 12,6% durante el mes de marzo, obligando al operador del sistema a activar el modo reforzado para garantizar la estabilidad de la red.
Recomendaciones para el ahorro doméstico
Ante la volatilidad del mercado, la optimización del consumo doméstico se vuelve fundamental para reducir el recibo de la luz. Entre las medidas más eficaces destaca la gestión de los electrodomésticos. Es aconsejable desconectar dispositivos en periodos de ausencia prolongada, especialmente el frigorífico-congelador, que puede representar hasta el 30% del gasto total. Asimismo, evitar el modo ‘stand by’ y aprovechar las horas de sol para el secado de ropa contribuye significativamente al ahorro.
En cuanto a la iluminación, la sustitución de bombillas incandescentes por tecnología LED permite emplear una potencia diez veces menor y ahorrar hasta un 85% de energía. Por último, en el uso del agua caliente, se recomienda mantener una temperatura de entre 30ºC y 35ºC y evitar dejar grifos abiertos de manera innecesaria para mantener bajo control el consumo energético global.



















