La salida de la flotilla aliada se precipitó tras el redespliegue estratégico del portaaviones francés ‘Charles de Gaulle’ hacia el Estrecho de Ormuz.
Madrid — La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha dado por oficialmente concluida la misión naval española de apoyo a la defensa de la República de Chipre. El anuncio se produce tras el retorno a territorio nacional de la fragata Méndez Núñez, la cual atracó con éxito en el arsenal de Ferrol (A Coruña) el pasado viernes 15 de mayo de 2026.
Durante una comparecencia a petición propia ante la Comisión de Defensa del Congreso de los Diputados, Robles detalló los pormenores tácticos que motivaron la retirada del buque. La fragata se encontraba plenamente integrada en el grupo naval de combate liderado por el portaaviones francés Charles de Gaulle, tras haber relevado el pasado 7 de abril a su gemela, la fragata Cristóbal Colón.
El origen del despliegue se remonta a una reconfiguración de urgencia por parte de la OTAN. Ambos buques españoles formaban inicialmente parte de una operación aliada en el mar Báltico; no obstante, la escalada de tensión y los ataques de Irán en Oriente Medio obligaron a la flotilla a redirigirse de forma perentoria hacia el Mediterráneo oriental para blindar el espacio marítimo de Chipre.
Giro estratégico francés hacia Ormuz
La misión experimentó un vuelco drástico en los primeros días de mayo, cuando el Gobierno francés redefinió las prioridades de su grupo de combate. París ordenó al portaaviones Charles de Gaulle abandonar la protección de Chipre e iniciar el tránsito por el canal de Suez en dirección al océano Índico, fijando su posición final en la conflictiva zona de Ormuz.
Ante este nuevo escenario, el Ejecutivo español determinó que la presencia aislada de la Méndez Núñez carecía de viabilidad táctica y política. «Así nos lo trasladó el gobierno francés […] y en ese momento se acordó la finalización de la integración de la fragata en el grupo de combate, lo cual se realizó el pasado 5 de mayo», aseveró Robles. La ministra remarcó que el repliegue se ejecutó en permanente coordinación y con el pleno aval de las autoridades de la República de Chipre, quienes han expresado su profundo agradecimiento por el escudo defensivo proporcionado por España.
Autonomía estratégica europea y lazos con Ucrania
Aprovechando su presencia en la Cámara Baja, la titular de Defensa abordó su reciente visita oficial a Ucrania, subrayando el interés de la administración de Volodímir Zelenski en estrechar lazos industriales con Madrid. Robles definió la cooperación industrial en materia de defensa como un «elemento estratégico de futuro» de cara a la adaptación de sistemas y el desarrollo conjunto de capacidades operativas en suelo ucraniano, recordando que «olvidar a Ucrania sería olvidar a Europa».
En un plano macroestratégico, Robles lanzó un llamamiento explícito a las cancillerías continentales para robustecer la autonomía de la Unión Europea. Aunque calificó el vínculo transatlántico con EE. UU. y Canadá de «esencial», sentenció que «Europa tiene la obligación de avanzar en su capacidad de autoprotegerse, de ganar autonomía estratégica y de reforzar su base tecnológica, industrial y de defensa».
Duras críticas a la escalada en el golfo Pérsico
La parte más política del discurso de la ministra se centró en la situación global en Oriente Medio. Robles reiteró la postura firmemente contraria de España a lo que calificó como la guerra «ilegal» de Estados Unidos contra Irán. En términos tajantes, advirtió: «Ningún país, unilateralmente, puede ser el que decida qué tipo de paz o qué tipo de reglas hay en el mundo».
Bajo el análisis del Ministerio de Defensa, dicha intervención militar ha fracasado en sus objetivos estratégicos, logrando el efecto inverso: incrementar de forma ostensible la capacidad de ataque de Teherán y provocar el estrangulamiento del tráfico comercial marítimo en el estrecho de Ormuz, una vía que antes de la escalada funcionaba bajo absoluta normalidad. Robles concluyó exigiendo que el estrecho permanezca abierto a la navegación internacional y garantizó el firme apoyo de España a cualquier iniciativa diplomática encauzada a destensar la región.













