SEVILLA – Gran respuesta de los ciudadanos andaluces ante las urnas. La participación en las elecciones autonómicas de Andalucía celebradas este domingo, 17 de mayo de 2026, se ha situado finalmente en el 64,84%, lo que supone un contundente incremento de más de os escaños y ocho puntos respecto a los anteriores comicios de 2022, cuando la afluencia final se quedó en el 58,36%.
A pesar de una mañana que arrancó con una participación ligeramente inferior a la de hace cuatro años (un 15,07% a las 11:30 frente al 15,44% de 2022), la movilización experimentó una aceleración histórica a partir del mediodía, consolidando una tendencia al alza en las ocho provincias que se mantuvo hasta el cierre de los colegios electorales. Además, el voto emitido de forma anticipada a través de Correos alcanzó las 163.510 papeletas, una cifra muy similar a la registrada en el proceso anterior.
Córdoba y Jaén lideran la afluencia a las urnas
El análisis territorial de la jornada deja constancia de que el compromiso con el voto fue generalizado, aunque con notables diferencias entre el interior y la costa. La provincia de Córdoba se ha coronado como el territorio con mayor porcentaje de participación de toda la comunidad, registrando un destacado 68,84%. Le sigue muy de cerca Jaén, con un 68,61%, y Sevilla, el principal granero de votos de la región, que alcanzó el 67,69%.
La movilización por provincias se ha distribuido de la siguiente manera al cierre del escrutinio:
- Córdoba: 68,84%
- Jaén: 68,61%
- Sevilla: 67,69%
- Granada: 66,31%
- Almería: 62,44% (provincia que lideró el mayor ritmo de crecimiento, con un aumento de más de 11 puntos respecto a 2022)
- Málaga: 62,39%
- Huelva: 62,22%
- Cádiz: 60,10%
Un factor clave para el nuevo escenario político
Este fuerte incremento en la movilización de los más de 6,8 millones de andaluces llamados a las urnas ha sido determinante para configurar el nuevo arco parlamentario. La alta participación ha coincidido con un escenario en el que el Partido Popular (PP) ha vuelto a ganar los comicios logrando el apoyo de 1,7 millones de votantes, pero perdiendo la mayoría absoluta al quedarse con 53 diputados (a dos de los 55 necesarios), abriendo la puerta a la necesidad de pactos en una legislatura marcada por el crecimiento de Vox y Adelante Andalucía, y el mínimo histórico del PSOE.














