El Ministerio de Exteriores califica de «violación flagrante» del derecho internacional la intención de destruir puentes y viviendas siguiendo el modelo de Gaza.
El Gobierno de España ha elevado este lunes una enérgica protesta diplomática ante las recientes directrices de las autoridades israelíes respecto a su intervención militar en territorio libanés. A través de un comunicado oficial del Ministerio de Asuntos Exteriores, el Ejecutivo ha expresado su «máxima condena» ante las órdenes de destruir infraestructuras críticas y asentamientos civiles al sur del río Litani.
La reacción española surge tras las declaraciones del ministro de Defensa israelí, Israel Katz, quien instruyó al Ejército para proceder a la demolición de viviendas en aldeas fronterizas, citando explícitamente como referente las operaciones realizadas en Beit Hanoun y Rafah, en la Franja de Gaza.
Defensa del Derecho Internacional Humanitario
Para el gabinete de Pedro Sánchez, estas acciones no solo son desproporcionadas, sino que constituyen una transgresión directa de las normas internacionales que rigen los conflictos armados. Los puntos clave de la denuncia española son:
- Objetivos no militares: España subraya que las viviendas, centros sanitarios y puentes civiles no pueden ser considerados objetivos militares bajo ninguna circunstancia.
- Aislamiento territorial: Se rechaza cualquier intento de fracturar o aislar el territorio libanés mediante la destrucción de sus conexiones logísticas (como los puentes sobre el río Litani).
- Soberanía: El comunicado reitera el apoyo total a la integridad territorial y la soberanía del Líbano.
Llamamiento a la comunidad internacional
El Gobierno ha advertido que estas maniobras representan una «flagrante y premeditada violación» que destruye las vidas de población civil inocente. En este sentido, España ha hecho un llamamiento global para evitar que estas acciones queden impunes.
«Instamos a la comunidad internacional a actuar para reforzar el respaldo al Gobierno del Líbano y asegurar que se respete la autoridad y la integridad de su territorio», dicta el comunicado.
Esta condena se suma a la línea mantenida por la diplomacia española en los últimos meses, posicionándose como una de las voces más críticas dentro de la Unión Europea respecto a la gestión del conflicto en Oriente Medio y la protección de los derechos humanos en zonas de guerra.




















