MADRID – La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha elevado el tono este jueves contra Vox a cuenta de la política migratoria. Durante la sesión de control en el pleno de la Asamblea de Madrid, Ayuso ha desmontado las tesis de la formación de Santiago Abascal, asegurando que sin el flujo migratorio España se enfrentaría a «un verdadero problema de despoblación», y ha vaticinado que la gestión real del partido de derechas en las autonomías dejará en evidencia su discurso.
«¿Han empezado ya a expulsar inmigrantes?», ha espetado con ironía la presidenta madrileña a la portavoz de Vox en la Cámara, Isabel Pérez Moñino. Ayuso ha augurado que en las regiones donde el PP gobierna en coalición con Vox —como Extremadura, Aragón, Murcia y Castilla y León— se va a «empezar a ver» que «todo lo que dicen es mentira».
Integración frente a la «búsqueda de culpables»
La jefa del Ejecutivo madrileño ha reprochado a Vox sus «mentiras habituales» y ha criticado duramente que se tilde de «gorrones y delincuentes» a las personas que llegan a España. A ojos de Ayuso, la formación de Abascal carece de propuestas constructivas.
«Ustedes nunca proponen soluciones, y lo único que hacen es eximir de responsabilidades al Gobierno», ha afeado Díaz Ayuso.
En contraposición al discurso de Vox, la presidenta madrileña ha apostado por una vía basada en la gestión y el arraigo laboral:
- Freno a la despoblación: Defensa de la inmigración como un motor demográfico necesario para el país.
- Fomento de la integración: Apuesta por ayudar a los recién llegados a incorporarse al mercado laboral.
- Recuperación de sectores: Foco en la formación de los migrantes para cubrir «oficios tradicionales que se están perdiendo».
Vox advierte: «Todo tiene un límite»
El choque dialéctico se produce en un escenario político complejo, justo el día en que Alfonso Fernández Mañueco toma posesión como presidente de Castilla y León en un gobierno compartido con Vox, alianza que se repite en otros tres territorios históricos del PP.
Ante los ataques de la presidenta autonómica, la portavoz de Vox, Isabel Pérez Moñino, ha lanzado una severa advertencia a las filas populares, avisando a Ayuso de que «todo tiene un límite», en clara referencia tanto a la paciencia de su partido en Madrid como al blindaje que otorgan «las mayorías absolutas».













