ALMERÍA – El dispositivo para la prevención y extinción de incendios forestales de Andalucía (Plan Infoca) ha dado por extinguido oficialmente el voraz incendio declarado el pasado 9 de julio en el municipio de Los Gallardos (Almería). El desastre se cierra con un trágico balance final de 13 personas fallecidas y un total de 5.200 hectáreas calcinadas.
El consejero de la Presidencia, Sanidad y Emergencias de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz, ha sido el encargado de confirmar el fin de los trabajos a través de sus redes sociales, donde ha destacado el «gran trabajo» desplegado por los efectivos de emergencia y ha alabado el «ejemplar comportamiento» de los vecinos afectados durante la crisis.
Un balance humano devastador
La emergencia, que se prolongó durante dos semanas, requirió la rápida evacuación de numerosos núcleos de población, la activación del Nivel 2 del Plan de Emergencias y el despliegue de la Unidad Militar de Emergencias (UME).
Entre las consecuencias más desgarradoras del siniestro se encuentra la pérdida de vidas humanas y los heridos graves:
- Víctimas mortales: 13 personas adultas (ocho mujeres y cinco hombres).
- Nacionalidades de los fallecidos: Un ciudadano español y doce extranjeros (siete del Reino Unido, tres de Bélgica, una de Francia y otra de Estados Unidos).
- Heridos: Cuatro personas permanecen ingresadas en estado grave en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla.
«El comportamiento del fuego fue calificado de extremo e inusual por los expertos, propagándose a velocidades que desbordaron los modelos predictivos habituales.»
Un comportamiento extremo del fuego
Aunque las primeras estimaciones situaban la superficie afectada cerca de las 7.000 hectáreas, los datos técnicos definitivos presentados en el Parlamento andaluz han fijado el perímetro final calcinado en 5.200 hectáreas.
El avance del fuego estuvo condicionado por severas condiciones meteorológicas: temperaturas superiores a los 40 °C, niveles de humedad extremante bajos y rachas de viento que alcanzaron los 50 km/h. Estas circunstancias provocaron que las llamas avanzaran a una velocidad de hasta 128 metros por minuto, una cifra cuatro veces superior a lo proyectado por los modelos científicos.
Investigación sobre el origen
Las investigaciones para esclarecer el origen exacto del siniestro continúan abiertas bajo la coordinación de la Guardia Civil, la brigada de investigación de agentes forestales y el juzgado instructor.
La primera llamada de alerta registrada en el servicio de emergencias 112 tuvo lugar a las 16:25 horas del 9 de julio, notificando un fuego en una cuneta provocado, presuntamente, por la caída de un cable eléctrico.















