BARCELONA. — Un operativo conjunto entre los Mossos d’Esquadra y la Policía Nacional ha culminado con la detención en Villanueva de la Serena (Badajoz) de un fugitivo de alta peligrosidad que se encontraba huido desde el pasado mes de febrero de un centro penitenciario de Tarragona. El arrestado acumulaba más de 150 detenciones previas y contaba con 12 requisitorias judiciales vigentes.
El delincuente se ocultaba en una finca agrícola propiedad de su familia y fue interceptado por los agentes el pasado 1 de julio en una gasolinera cercana mientras viajaba en un vehículo. Durante la intervención, opuso una fuerte resistencia física y provocó lesiones de carácter leve a uno de los efectivos policiales.
Un amplio historial con 12 ordenes de búsqueda
El arrestado permanecía en prisión desde 2018 hasta que el pasado mes de febrero aprovechó para quebrantar la condena y no reingresar en el centro penitenciario. Sobre su persona pesaban una docena de órdenes judiciales por diversos delitos graves:
- Delitos contra las personas: Agresión sexual, violencia de género y amenazas.
- Delitos contra la propiedad y seguridad: Robo con fuerza, robo con violencia, sustracción de vehículos y conducción temeraria.
Investigación y localización en Extremadura
Tras confirmarse la fuga, el Grupo de Búsqueda Activa de Fugitivos (GRAF) de los Mossos d’Esquadra asumió las primeras pesquisas. Al constatar que el entorno familiar del huido residía en la provincia de Badajoz, se constituyó un equipo de investigación coordinado con la Policía Nacional.
Las indicios policiales permitieron confirmar que la madre y el hermano del fugitivo habían adquirido recientemente un inmueble en una zona rural de Villanueva de la Serena para ofrecerle cobijo. Tras establecerse un dispositivo de vigilancia continua e identificación, la policía procedió a su interceptación y detención cuando salía de la propiedad.
















