El líder de la oposición ironiza con la publicación de los documentos del golpe de Estado y reclama transparencia sobre las cuentas públicas y los contratos bajo sospecha. El presidente defiende su gestión asegurando que «España va como nunca».
El Congreso de los Diputados ha vivido este miércoles una sesión de control al Gobierno de alta intensidad, marcada por el anuncio de la desclasificación de los documentos relativos al intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981. El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha aprovechado la coyuntura para arremeter contra la falta de transparencia que, a su juicio, impera en el Ejecutivo de Pedro Sánchez, instándole a «desclasificar» también cuestiones de actualidad inmediata como los Presupuestos Generales del Estado o los contratos públicos cuestionados.+1
Durante su intervención, Feijóo ha ironizado sobre la voluntad del Gobierno de liberar archivos históricos mientras mantiene, según sus palabras, otros asuntos en la sombra. «Desclasifique los Presupuestos, las 184.000 viviendas que dice que ha hecho y nadie sabe dónde están, los documentos policiales sobre la regularización de inmigrantes o los contratos que han acabado en mordidas», le ha espetado al presidente. El líder popular ha acusado a Sánchez de dejar a España en una situación de «ingobernabilidad», asegurando que su formación se encargará de «reconstruir todo lo que ha dañado».
Sánchez presume de gestión frente a los «ultras»
Por su parte, Pedro Sánchez ha respondido a las críticas de la oposición reivindicando la importancia democrática de la desclasificación de los papeles del 23-F, cuya publicación está prevista en la web de Moncloa para este mediodía. «¿Por qué les molesta que se desclasifiquen los papeles del intento de golpe de Estado?», ha cuestionado el presidente, quien ha aprovechado el turno de réplica para presumir de los indicadores económicos y sociales de su mandato, afirmando tajantemente que «España va como nunca».
En un tono bronco, Sánchez ha reprochado a Feijóo que practique una «política para ultras» en lugar de una «política para adultos». Asimismo, el jefe del Ejecutivo ha manifestado su intención de derogar la Ley de Secretos Oficiales de 1968 para aprobar una nueva normativa acorde a los estándares democráticos actuales.
Choques por la inmigración y los socios parlamentarios
La sesión también ha registrado duros enfrentamientos en otros frentes. La portavoz del PP, Ester Muñoz, ha calificado al Ejecutivo como «uno de los gobiernos más radicales de Europa» debido a la regularización extraordinaria de 500.000 inmigrantes, una medida que considera realizada «sin control y de espaldas a los socios europeos». La vicepresidenta primera, María Jesús Montero, ha replicado acusando al PP de realizar una «oposición irresponsable» y de «ponerle la alfombra a la ultraderecha».+1
En cuanto a los apoyos parlamentarios, Sánchez ha mantenido intercambios significativos con sus socios habituales:
- Junts: Míriam Nogueras ha reprochado al presidente sus incumplimientos con Cataluña y ha anunciado su voto en contra del «escudo social». Sánchez ha respondido con un deseo de conciliación: «Ojalá podamos trabajar de nuevo con ustedes por Cataluña».
- EH Bildu: Mertxe Aizpurua ha solicitado ir más allá de los papeles del 23-F y desclasificar documentos sobre los GAL, las torturas a Mikel Zabalza o los sucesos de Vitoria de hace 50 años.
La jornada parlamentaria culminará con la esperada publicación de los archivos históricos antes de las 15:00 horas, un hito que el presidente ha calificado como «un gran día para la democracia» en medio de un clima de máxima división política.




















