El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha reafirmado su intención de gobernar España sin coaliciones formales, aunque abierto a acuerdos concretos con Vox, según una entrevista publicada este domingo por el diario El Mundo. El líder popular sostiene que ambas formaciones “deben entenderse y ser consecuentes con las urnas”.
En la conversación, Feijóo reiteró que su partido solo mantiene una “línea roja” clara: EH Bildu, al que definió como heredero de una organización terrorista. Asimismo, descartó cualquier posibilidad de acuerdos con el “sanchismo” y afirmó que no se mantendrán conversaciones con los independentistas que queden fuera del marco constitucional.
El dirigente popular defendió que el PP debe encabezar los gobiernos autonómicos de Aragón y Extremadura con el respaldo de Vox, al entender que ese es el mandato de los votantes. Sobre el crecimiento electoral de la formación de Santiago Abascal, aseguró que responde en parte a la estrategia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a quien acusó de intentar “inflar a Vox” durante la campaña.
Feijóo criticó varias medidas del Ejecutivo, entre ellas la regularización de inmigrantes anunciada a finales de 2025 y el decreto ómnibus sobre pensiones, que a su juicio se utilizaron para “tensionar” la campaña electoral. También cargó contra el balance de los últimos años de gobierno socialista, que calificó como “los peores” de la etapa democrática reciente, y consideró a Sánchez un presidente “tóxico” para su propio partido y para la democracia.
En materia de gestión pública, el líder del PP prometió un “ajuste del gasto burocrático” y medidas para reforzar la convivencia. Mostró además su preocupación por el estado de las presas y defendió revisar las infraestructuras hidráulicas, al tiempo que planteó la elaboración de un Plan Nacional del Agua.
Respecto a la inmigración, apostó por facilitar la llegada de personas con contrato de trabajo y sin antecedentes, pero rechazó una regularización generalizada. Anunció que su partido trabaja en una futura ley orgánica sobre la nacionalidad española para fijar requisitos más claros.
En vivienda, propuso modificar la Ley del Suelo, agilizar permisos urbanísticos y crear ayudas para jóvenes, como avales de hasta el 100 % de la hipoteca o incentivos fiscales temporales. También aseguró que, en sus primeros cien días de gobierno, impulsaría un plan de vivienda, otro de inmigración y el citado Plan Nacional del Agua, además de medidas contra la okupación y para garantizar el cobro de prestaciones pendientes.
















