El maquinista del tren de alta velocidad de Iryo implicado en el siniestro ocurrido a la altura de Adamuz (Córdoba) alertó al centro de mando de Atocha de que había sufrido “un enganchón” y solicitó la paralización inmediata del tráfico ferroviario en la zona, según se desprende de los audios publicados por Cordópolis/eldiario.es.
En una primera llamada, el conductor comunicó que el tren se encontraba “bloqueado” y que no podía moverse, por lo que necesitaba reconocer la situación antes de continuar. Durante esa conversación, desde el centro de mando se le indicó que bajara los pantógrafos, el sistema encargado de captar la electricidad de la catenaria, a lo que el maquinista respondió que ya se encontraban en la posición más baja posible.
Posteriormente, en una segunda comunicación telefónica, el maquinista informó de que el tren había sufrido un descarrilamiento y que estaba invadiendo la vía contigua, por lo que insistió en la necesidad de detener el tráfico “urgentemente”. Desde Atocha se le respondió que no había ningún tren aproximándose en ese momento.
Durante esta segunda llamada, el conductor explicó con serenidad que se había producido un incendio en uno de los coches, lo que le obligaba a abandonar la cabina para comprobar la situación. Asimismo, solicitó el envío inmediato de servicios de emergencia, incluidos bomberos y ambulancias, al asegurar que había personas heridas a bordo del tren.
En los audios difundidos no queda claro si esta conversación tuvo lugar antes o después del choque con un tren Alvia. En ningún momento, según el contenido publicado, el maquinista advirtió de la presencia de dicho convoy en la vía.




















