El Alto Comisionado Volker Türk denuncia la «retórica incendiaria» de las potencias y advierte sobre posibles traslados forzosos de civiles en el Líbano y ataques a instituciones educativas en Irán.
La Organización de las Naciones Unidas ha elevado hoy la voz de alarma ante las consecuencias transversales del conflicto en Oriente Medio. El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, advirtió este viernes desde Ginebra que la guerra iniciada por Estados Unidos e Israel contra Irán no es un conflicto regional, sino una crisis con «enormes repercusiones económicas y medioambientales para todo el mundo».
En una comparecencia marcada por la urgencia, Türk lamentó que, en lugar de buscar la paz, los líderes internacionales estén optando por una «retórica cada vez más belicosa» mientras los bombardeos y la destrucción se intensifican.
El Líbano, un «punto crítico» de crisis humanitaria
Uno de los focos de mayor preocupación para la ONU es la situación en el Líbano. El intercambio de ataques entre Hezbolá e Israel, sumado a las órdenes de evacuación masiva hacia el norte del río Litani, ha provocado el desplazamiento de decenas de miles de personas.
Türk señaló que estas órdenes de evacuación plantean serias dudas legales: «Existen preocupaciones graves desde el punto de vista del derecho internacional humanitario, especialmente en lo que respecta a posibles traslados forzosos de población civil», subrayó el alto comisionado austríaco.
Investigación por el bombardeo de una escuela
La ONU también puso el foco en dos episodios recientes que han tensionado la legalidad internacional:
- Ataque a la escuela de Minab: Türk exigió una investigación «transparente e imparcial» sobre el bombardeo de este centro educativo en el sur de Irán, donde murieron decenas de niñas. «Una escuela es una institución civil que nunca debería ser atacada», sentenció, cuestionando el uso de armamento pesado en horario escolar.
- Eliminación de Alí Jameneí: Ante los argumentos de EE. UU. e Israel que justifican el ataque contra el líder iraní bajo la ley internacional, el representante de la ONU fue tajante: «Desde una perspectiva de derechos humanos, estamos en contra del asesinato».
Un llamamiento a la cordura internacional
El jefe de derechos humanos instó a los Estados implicados a dar «marcha atrás» y pidió al resto de la comunidad internacional un compromiso inequívoco con la Carta de las Naciones Unidas. Denunció además la «ridiculización» de los valores fundamentales por parte de algunos actores del conflicto, un fenómeno que, a su juicio, debilita el orden jurídico global.
«El mundo necesita urgentemente ver medidas para contener y extinguir este incendio, pero solo vemos más bombardeos y muertes», concluyó Türk.




















