MADRID. — Un nuevo informe de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, incorporado al sumario del conocido como caso Leire, ha provocado un vuelco en la investigación al constatar de forma inequívoca que Leire Díez, considerada la supuesta «fontanera» del PSOE, mantuvo «al menos» tres reuniones presenciales con la directora general de la Guardia Civil, Mercedes González. El objetivo principal de estos encuentros y de las comunicaciones paralelas por telefonía móvil era, según concluyen los investigadores, trasladarle información confidencial e instarla a abrir una «investigación interna» en el seno del instituto armado dirigida, precisamente, contra la propia UCO.
Este hallazgo contradice frontalmente la versión oficial mantenida hasta la fecha por el Ministerio del Interior. El ministro Fernando Grande-Marlaska había negado firmemente de forma pública y ante las Cortes, al menos en dos ocasiones, que González y Díez hubieran celebrado encuentro alguno.
Reuniones secretas y mensajes borrados
De acuerdo con el atestado de la Guardia Civil, las pesquisas fijan el inicio de los contactos entre ambas mujeres mucho antes de lo que se sospechaba. Los indicios apuntan a una relación previa al propio nombramiento de Mercedes González al frente de la institución (designada el 17 de septiembre de 2024).
Una vez en el cargo, la UCO detalla cronológicamente la existencia de tres citas presenciales que tuvieron lugar los días 30 de septiembre de 2024, 20 de diciembre de 2024 y el 2 de abril de 2025. El propio sumario recoge un mensaje interceptado en el dispositivo de Leire Díez fechado el 3 de abril de 2025 —un día después del último encuentro— en el que afirmaba textualmente: «no estuvo mal la reunión con la directora de la GC. Voy a ver si sigo alimentando esa vía».
Paralelamente, el rastreo técnico de los teléfonos desveló maniobras para ocultar el rastro de las conversaciones. Los agentes de la UCO destacan un «hecho relevante» ocurrido la mañana del 11 de mayo de 2025 en el chat de WhatsApp compartido entre Díez y González. A las 9:16 horas, la aplicación registró un comando compatible con la eliminación total del historial de chat previo, seguido inmediatamente por la activación del borrado automático de mensajes por parte de la propia directora general de la Guardia Civil.
Una maniobra para descabezar las pesquisas contra el PSOE
Las conclusiones plasmadas por los investigadores en el informe son sumamente severas. La UCO argumenta que Leire Díez estuvo haciéndole llegar a Mercedes González información obtenida de forma presuntamente ilícita en el marco de la red en la que operaba (dedicada, según el sumario, a contactar con imputados de diversas causas para ofrecerles beneficios a cambio de información que sirviera para desacreditar a jueces y fiscales).
Toda esta operativa, según la Guardia Civil, «culmina con el conjunto de elementos de los que se desprende que Leire habría pretendido el inicio de una ‘investigación interna’ en el seno de la Guardia Civil y dirigida contra su Unidad [la UCO], previsiblemente valiéndose de la propia directora». Dicha investigación interna, según consta en las pesquisas sectoriales del caso, llegó a ser efectivamente activada de manera formal en el mes de mayo de 2025.
Con estos nuevos indicios sobre la mesa, la presión política e institucional se intensifica sobre la Dirección General del cuerpo y sobre el propio Ministerio del Interior, ante la evidencia de que se utilizaron canales oficiales para supuestamente maniobrar y torpedear las investigaciones anticorrupción de la propia Guardia Civil.














