El analista de Sky Sports asegura que los rumores sobre un nuevo director de equipo son secundarios y que el conjunto de Fernando Alonso debe centrarse urgentemente en los fallos de su motor Honda.
La situación en Aston Martin ha pasado de la incertidumbre a la crítica abierta. Tras el Gran Premio de China, las voces expertas del paddock empiezan a señalar que el equipo no solo está perdiendo el ritmo, sino que está proyectando una imagen preocupante. El último en sumarse a este análisis ha sido el expiloto y actual comentarista Karun Chandhok, quien no ha escatimado en dureza al definir el presente de la escuadra verde.
El «fichaje» de Jonathan Wheatley: ¿Solución o distracción?
En las últimas semanas, el nombre de Jonathan Wheatley (ex de Red Bull y Audi) ha sonado con fuerza para ocupar el puesto de jefe de equipo, permitiendo que Adrian Newey se libere de tareas administrativas. Aunque Aston Martin desmintió la información, Chandhok cree que la llegada del británico no resolvería el fondo de la cuestión.
«Aston Martin tiene problemas más importantes que el director de equipo. Jonathan es un veterano, pero creo que no es la persona indicada para lo que necesitan ahora», afirma el indio.
El motor Honda, en el ojo del huracán
Para Chandhok, el rendimiento del coche de Fernando Alonso es «decepcionante» y el equipo se encuentra a una distancia inasumible de la cabeza. La clave, según su análisis, no está en la gestión del muro, sino en la unidad de potencia:
- Falta de ritmo: El conjunto ha quedado muy lejos de los tiempos competitivos debido a los problemas que arrastra el propulsor japonés.
- Urgencia técnica: El analista sugiere que, en lugar de buscar directivos, el equipo debería estar enviando ingenieros a Sakura (sede de Honda) para solucionar el desaguisado técnico.
- Dureza en el diagnóstico: «Ha sido vergonzoso lo lejos que ha estado todo el conjunto del ritmo debido a los problemas de Honda», sentenció Chandhok.
Un futuro incierto
La escudería, que comenzó el proyecto con la ambición de liderar la parrilla junto a Honda y el diseño de Newey, se encuentra ahora en una encrucijada. Con un coche que sufre para mantenerse en los puntos y una cúpula que genera más rumores que resultados, el equipo británico encara los próximos meses con la presión de demostrar que su unión con el fabricante japonés no es un paso atrás en la carrera por el título mundial.















