El jefe de la delegación de VOX en el Parlamento Europeo, Jorge Buxadé, ha elevado una queja formal ante la Comisión Europea denunciando lo que califica como una «absoluta dejación de funciones» por parte de Bruselas frente a Marruecos. Según el eurodiputado, la Unión Europea está «blanqueando» las agresiones de Rabat mientras las premia con una mayor cooperación política y económica.
Una «ofensiva» en tres frentes
La formación ha registrado una pregunta dirigida a la Alta Representante de la UE, alertando sobre la estrategia de Marruecos contra los intereses españoles. VOX fundamenta su denuncia en tres puntos críticos:
- Asfixia comercial: El bloqueo sistemático en las fronteras de Ceuta y Melilla, que está vulnerando acuerdos bilaterales y perjudicando gravemente a los empresarios locales.
- Presión migratoria: Un incremento del 479% en la llegada de inmigrantes ilegales, utilizando el flujo migratorio como una herramienta de presión política.
- Soberanía marítima: La expansión unilateral de la Zona Económica Exclusiva marroquí, que invade aguas españolas en el archipiélago canario.
Críticas a la «sumisión» de Bruselas y Madrid
Buxadé ha sido especialmente crítico con la actitud de la Comisión Europea, que sigue tratando a Marruecos como un «socio fiable». Para el eurodiputado, elogiar al país vecino sin exigir contraprestaciones ni respeto a la integridad territorial de España no es diplomacia, sino «rendición».
«Bruselas no puede seguir premiando a quien utiliza la inmigración ilegal como arma y bloquea nuestras fronteras. Esto es un abandono total de los españoles», afirmó Buxadé.
Asimismo, VOX ha señalado al Gobierno de Pedro Sánchez, acusándolo de mantener un «silencio cómplice» y una actitud de «sumisión total» ante las decisiones de Rabat.
Exigencias de VOX en Europa
La formación exige un giro de 180 grados en la política exterior de la Unión Europea. Entre sus peticiones destacan:
- Defensa activa de la integridad territorial de Ceuta, Melilla y Canarias.
- Cumplimiento estricto de los tratados internacionales por parte de Marruecos.
- Fin del trato de favor y de las ayudas económicas mientras continúen los ataques a la soberanía española.
«Europa debe elegir: o defiende a sus Estados miembros o se convierte en cómplice de quienes los debilitan», sentenció Buxadé, subrayando que no se puede considerar aliado a quien ataca de forma sistemática a un país miembro.















