La cinta de Alauda Ruiz de Azúa se alza con los galardones a Mejor Película y Mejor Dirección en una gala que ha celebrado 40 años de historia del cine nacional.
En una noche donde la realidad geopolítica —con la escalada militar en Oriente Próximo— se coló inevitablemente en el ambiente, la industria del cine español se reunió en el Auditori del Centre de Convencions Internacionals de Barcelona para celebrar la 40ª edición de los Premios Goya. Bajo el lema de una «gala apañada», según palabras de Rigoberta Bandini, la ceremonia logró destacar la excelente cosecha cinematográfica del año 2025, coronando a Los domingos como la gran triunfadora.
‘Los domingos’ y ‘Sirat’ dominan el palmarés
La película Los domingos confirmó los pronósticos al hacerse con los premios más codiciados de la noche: Mejor Película y Mejor Dirección para Alauda Ruiz de Azúa. La directora reivindicó su triunfo al recordar que «solo tres mujeres han ganado este premio antes que yo». El éxito del filme comenzó temprano, con Nagore Aranburu llevándose el Goya a la Mejor Actriz de Reparto, y culminó con el galardón a la Mejor Actriz Protagonista para Patricia López Arnaiz, además del premio al Mejor Guion.
Por su parte, Sirat se convirtió en una de las grandes protagonistas técnicas de la velada, acumulando hasta seis estatuillas. El equipo de la película logró reconocimientos en categorías clave como Montaje (Cristóbal Fernández), Fotografía (Mauro Herce), Dirección de Arte y Sonido, este último para un equipo íntegramente femenino que representará al cine español en la carrera hacia los Oscar.
Momentos destacados y reconocimientos
La gala estuvo salpicada de instantes emotivos y sorpresas. Albert Serra logró el Goya al Mejor Documental con Tardes de soledad, imponiéndose en una categoría muy disputada. En el apartado de interpretación, Álvaro Cervantes (por Sorda) y Miriam Garlo (Mejor Actriz Revelación) protagonizaron uno de los momentos más aplaudidos, con un discurso de Garlo que unió el castellano y la lengua de signos.
El Goya Internacional fue entregado a la actriz Susan Sarandon, mientras que el Goya de Honor recayó en Gonzalo Suárez, quien ofreció un entrañable relato durante su intervención. Otros reconocimientos destacados incluyeron a la Mejor Película Iberoamericana para Belén (Dolores Fonzi) y la Mejor Película Europea para Valor sentimental.
Una gala entre el compromiso y el cine
A pesar de la sobriedad que imponía la actualidad informativa internacional, el cine español aprovechó el escaparate para lanzar mensajes de paz. Alba Flores, al recoger el Goya a la Mejor Canción Original, recuperó el mensaje de su padre contra la violencia, mientras que la alfombra roja fue testigo de numerosas reivindicaciones sobre el conflicto en Gaza.
Con esta 40ª edición, la Academia de Cine ha cerrado un ciclo, apostando por una celebración que, más allá de la estructura clásica de la gala, ha servido para poner en valor la calidad y diversidad de las producciones españolas recientes, dejando claro que, incluso en tiempos convulsos, el séptimo arte sigue siendo un reflejo necesario de nuestra sociedad.




















