El coordinador general de Izquierda Unida, Antonio Maíllo, ha asegurado este sábado en Logroño que al Partido Popular «le importa un pimiento la realidad de las mujeres» y que su única preocupación es «el poder», en referencia a la reacción de los populares ante la denuncia de una exedil del Ayuntamiento de Móstoles contra el alcalde de la localidad por un supuesto acoso sexual y laboral.
En declaraciones a los periodistas, Maíllo ha criticado lo que considera «hipocresía» por parte del presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, en relación con este caso, y ha afirmado que, si existiera «dignidad democrática» en el partido, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, «no estaría ni un día más» al frente del Gobierno regional.
El dirigente de IU ha señalado que, a su juicio, el PP actúa de forma distinta según quién esté implicado en denuncias de este tipo. «Si un caso de estos afecta a otra organización política, (Feijóo) dice que se hace solidario con las víctimas y, si afecta a la suya, dice que es un caso contra el PP», ha manifestado.
Maíllo ha subrayado que «ninguna organización, tampoco la nuestra, está exenta de hechos como éste», pero ha defendido que la diferencia radica en cómo se gestionan estas situaciones. «La diferencia está en quienes actuamos con un protocolo y quienes lo encubren. Esa es la verdadera raya de la decencia y la indignidad dentro del arco político», ha apostillado.
Asimismo, ha considerado «absolutamente escandalosa» la evolución de la respuesta del PP ante la denuncia en Móstoles y ha criticado que el partido, cuando los hechos afectan a personas ajenas a su organización, se muestre «tan exigente en el cumplimiento y el respeto a las víctimas», pero que, cuando afectan a miembros propios, «se vuelve contra ellas, las criminaliza y se hace la víctima».
Según Maíllo, esta actitud responde a «la pérdida de norte del PP», que, en su opinión, intenta «aminorar la amenaza» electoral que suponen Vox y la extrema derecha «pareciéndose a ellos».
















