Un exhaustivo estudio científico publicado recientemente en la prestigiosa revista Nature ha puesto cifras a casi medio siglo de relaciones pesqueras entre la Unión Europea y el Sur Global. El informe, titulado «El impacto de los acuerdos pesqueros de la UE con los países del Sur durante 45 años», revela que Marruecos y Mauritania han sido los protagonistas absolutos, acaparando el 73,3% de todas las ayudas públicas europeas desde 1979.
Un reparto de 4.800 millones de euros
De los 4.800 millones de euros que la UE ha destinado a acuerdos pesqueros en las últimas cuatro décadas y media, 3.500 millones han ido a parar a las arcas de Rabat y Nuakchot. En el caso específico de Marruecos, el reino alauita ha recibido el 32,4% del apoyo global, consolidándose como el socio más estratégico.
El estudio destaca un concepto clave: la «intensidad de subvención». Marruecos registra la cifra más alta de todos los países socios, con 2,83 € por unidad de arqueo bruto (UAB), lo que demuestra la prioridad que Bruselas otorga a estas aguas para asegurar el suministro de pescado en el mercado europeo.
El foco en los «peces forrajeros»
Uno de los datos más llamativos del informe es que el 83,4% de las subvenciones han estado vinculadas a la captura de pequeñas especies de superficie (pequeños pelágicos), tales como:
- Sardinas y anchoas.
- Caballas y calamares.
Estas especies son calificadas científicamente como «peces forrajeros». Al encontrarse en la base de la cadena alimentaria marina, su explotación intensiva genera preocupación por el posible impacto en el equilibrio ambiental de los océanos. El estudio subraya que los países que ofrecen mayores cuotas de estos pelágicos son, precisamente, los que reciben mayor financiación europea.
Hegemonía española y cambio de modelo
La flota española, según el informe, sigue dominando la actividad en aguas marroquíes, especialmente en las artes de arrastre de superficie y cerco. Sin embargo, el modelo ha sufrido una transformación radical desde los años 90:
- Década de los 90 (El apogeo): En 1995, la compensación anual era de 127 millones de euros y participaban 514 buques centrados en especies de fondo (mariscos y camarones).
- Actualidad (Especialización): En 2023, la compensación bajó a 42,4 millones y solo 61 buques operan en el fondo marino. Por el contrario, la cuota de pequeños pelágicos se ha disparado hasta las 185.000 toneladas, reflejando un giro hacia la pesca industrial de superficie.
Este cambio evidencia cómo la UE ha pasado de buscar una diversidad de capturas de alto valor comercial a priorizar grandes volúmenes de especies de superficie, esenciales para la industria transformadora y harinera.


















